Reabrir o no reabrir, el nuevo dilema para las escuelas en Inglaterra

Reabrir o no reabrir, el nuevo dilema para las escuelas en Inglaterra

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El reinicio del curso escolar en Inglaterra, un asunto de prioridad nacional para el gobierno conservador británico, desata hoy opiniones encontradas en el Reino Unido, en medio de un repunte de los casos de Covid-19.

El más reciente ataque contra los planes del primer ministro, Boris Johnson, de retomar las clases presenciales en septiembre próximo, luego de más de seis meses de cierre por la pandemia, provino este domingo del líder del opositor Partido Laborista, Keir Starmer.

Aunque aclaró que él también quiere ver a los estudiantes de nuevo en las aulas, el político laborista dijo en entrevista con el diario Observer que la incompetencia del gobierno y el caos provocado por los resultados de los exámenes han puesto en riesgo la reapertura del curso.

Los ministros debieron haber dedicado el verano a diseñar un plan nacional para que todos los niños regresen a la escuela, pero en su lugar, malgastaron las últimas dos semanas en limpiar el desastre que provocó el propio gobierno con los resultados de los exámenes, aseveró Starmer.

Esta semana, las autoridades de Educación tuvieron que dar marcha atrás al uso de un algoritmo para calcular las notas de los alumnos de secundaria y de nivel preuniversitario, tras confirmarse que muchos estudiantes recibieron calificaciones menores por residir en áreas menos favorecidas social y económicamente.

Los comentarios del también líder de la oposición en el Parlamento británico refuerzan las críticas expresadas por el claustro de maestros y profesores, directivos escolares y sindicatos del magisterio, que acusan al Ejecutivo de no ser lo suficientemente claro sobre su estrategia para el regreso a clases.

En este momento, no hay otra instrucción más allá de: ‘hable con los funcionarios de salud de su localidad’, afirmó Geoff Barton, quien dirige la Asociación de Líderes de Escuelas y Colegios, citado este domingo por el diario The Guardian.

De acuerdo con Barton, lo importante ahora es que el gobierno diga lo antes posible cuáles serán los procedimientos a adoptar en caso de que un niño o un miembro del claustro se infecte con el virus, o de imponerse una cuarentena local, para poder darle seguridad a los padres de los alumnos.

Por otro lado, un informe elaborado de forma conjunta por los asesores médicos y científicos de los cuatro territorios que integran el Reino Unido instó este domingo a padres y maestros a sopesar los riesgos y beneficios de la reapertura de las escuelas.

Los expertos de Inglaterra, Gales, Escocia e Irlanda del Norte admitieron que ninguna decisión está exenta de riesgos, pero alertaron que la falta de educación escolar aumenta las desigualdades, reduce las oportunidades para la vida de los niños, además de que puede incidir en su salud mental y física.

El reporte asegura además que existen ‘evidencias razonables, aunque no concluyentes’, de que los niños de la enseñanza primaria tienen probabilidades significativamente menores de contraer la Covid-19, y que los maestros y profesores tampoco están en un riesgo mucho mayor que otros sectores de la población de morir de la enfermedad.

Según el Servicio de Salud Pública de Inglaterra, tras el reinicio parcial de las clases en junio pasado se detectaron 67 casos positivos y 30 brotes de coronavirus en las escuelas del territorio.

El Reino Unido, que acumula hasta el momento 41 mil 423 muertes por Covid-19 y 326 mil 86 contagios, promedia desde hace dos semanas alrededor de un millar de nuevos casos diarios, lo que acrecienta los temores de que el país esté abocado a sufrir una segunda ola de la pandemia con la llegada del invierno.


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