Presencia del Che en Guantánamo

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Por: Rodny Alcolea Olivares

Guantánamo – Como en toda Cuba, guantanameros y guantanameras de diferentes generaciones rendimos tributo al legendario Comandante Ernesto Guevara de la Serna, el Che de Cuba y el mundo. El Guerrillero Heroico estuvo en Guantánamo, y de su presencia y obra quedan testimonios de personas y las instalaciones surgidas en esa primera década de la Revolución.

Sobre sus visitas a la más oriental y montañosa provincia del país conversó CMKS con Marisel Salles, Doctora en Ciencias y profesora de la Universidad de Guantánamo.

La reconocida historiadora, líder de la Cátedra de Estudios del  Che, en el mayor centro educación superior en la provincia, cuenta…

  “Una vez que triunfa la Revolución, el país se enfrascó en el desarrollo técnico y sociocultural de nuestro pueblo, proyectándose el plan general para el impulso a la industrialización.

Guantánamo, uno de los territorios más atrasados del país, presentaba una carencia industrial que no escapa a la aguda visión del Comandante Guevara, entonces Jefe del Departamento de Industrialización del Instituto Nacional de la Reforma Agraria(INRA). Por ello, entre 1962 y 1964, el Che realizó cinco visitas a los actuales municipios de Caimanera, Baracoa y Guantánamo”.

El Che junto a la prioridad que da a la fábrica niquelífera de Moa tiene una constante preocupación  por la entidad que fabrica Limas, Picos y Palas de Guantánamo.

Es el 28 de febrero de 1962 cuando el Comandante Guevara visita por vez primera este territorio, con el interés de inspeccionar la marcha de las inversiones de la fábrica de Picos, Palas y Limas, que se monta con tecnología checoslovaca y soviética.

“El adiestramiento era impartido por jóvenes cubanos que fueron a especializarse a la Unión Soviética. El personal adiestrado en Checoslovaquia, las producciones principales de estas fábricas fueron en aquel momento: azadas, picos, piochas, hachas grandes y pequeñas y mesas de distintos tipos, palas cuadradas y redondas, cucharas de albañil, espátulas y llanas, limas planas, redondas y triangulares.

El 30 de julio de ese propio año el Che realiza la segunda visita y el 16 de enero de 1963 vuelve a estar en la Fábrica de Limas, esta vez en compañía de su madre, y otros compañeros del Ministerio de Industrias. Allí, compartió con los trabajadores y técnicos soviéticos, checoslovacos y cubanos encargados del montaje y supervisión. Orientó hacer un comedor obrero y resolver el problema del transporte”, rememora Maricel.

La bella Villa Primada de Cuba y Caimanera también conocieron de la presencia del Che. El Primero de abril de 1963 resume el acto conmemorativo del aniversario del desembarco de Antonio Maceo por playa Duaba en Baracoa, ocasión que aprovecha para dejar inaugurada una moderna planta de procesar cacao, lo acompaña el Comandante Raúl Castro.

“El 2 de septiembre de 1964 el Che – explica la historiadora Salles Fonseca realiza su última visita a Guantánamo, en ella hace varias observaciones sobre las condiciones de trabajo de los obreros con el calor imperante. Al ver las palas cuadradas sugirió hablar con los compañeros de la salina en Caimanera para ver si estas podían servir para la extracción de sal.

Al salir de la fábrica de picos y palas se dirige a la Unidad Salinera Frank País García, en Caimanera, y al día siguiente nuevamente visita la procesadora de cacao en Baracoa”, agregó  al concluir la estudiosa de la historia local.

Las renovadas concepciones del Che para industrializar y desarrollar a Guantánamo cobran hoy más vigencia que nunca y es estar verdaderamente comprometidos con su legado.


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