El Yunque: paradisíaco sitio bendecido por la naturaleza de Baracoa

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Por: Raisa Martin Lobo

Guantánamo.- (…) “ Y al cabo de ella de la parte del Sudeste un cabo en el cual hay una montaña alta y cuadrada que parecía isla” (…) Así el Almirante Cristóbal Colón describe al Yunque en su Diario de Navegación, a su llegada a Baracoa el 27 de noviembre de 1492 donde encuentra, además, una naturaleza sorprendente y una población descendiente de los aruacos.  

Con una altura 560 metros de alto y macizo que podemos ver desde cualquier punto de la ciudad de Baracoa, el Yunque es la elevación más famosa de la provincia Guantánamo y posee una exuberante vegetación. Al decir del científico Antonio Núñez Jiménez, semeja un enorme yunque de paredones verticales y cima aplanada, es una mesa o pequeña meseta, elocuente testigo de una antigua y alta superficie caliza que dejó aquel resto orográfico.

Este macizo de tierra que representa símbolo de la villa de Baracoa, se convertía entonces en un faro natural para todos los navegantes que surcan el litoral de Baracoa. Así, las embarcaciones que cruzan por el Canal Viejo de Bahamas al notar su majestuosa figura, se percatan que están frente a la ciudad más antigua de Cuba. Por ello, para nosotros, deviene como símbolo de la ciudad.

La geografía Yunque de Baracoa tiene elevaciones, pendientes, grutas, cuevas, valles y arroyos. Posee valores naturales, históricos, ambientales y culturales. Dotado por una flora variada, tocororos, carpinteros jabao y verde, negrito, totí, zorzales y zunzunes, el Yunque se encuentra dentro de un área protegida y orma parte de la reserva de la biósfera Cuchillas del Toa.

Principal destino turístico de esta localidad, el sitio posee valor estético dentro de la naturaleza cubana, en la región más oriental del país y es parte del nivel de peniplanación más antiguo de Cuba.  Por sus elevados senderos en sus predios hallamos los cafetales y árboles como el yagruma macho, helechos arborescentes, cedro, ocuje, palmas reales, pajuá, tibisí y una palma única que simboliza su vegetación: la Coccothrinax yunquensis, de casi 8 metros de altura.

Declarado desde el 25 de diciembre de 1979 como Monumento Nacional por sus valores históricos-naturales y el alto grado de conservación y endemismo, el Yunque, paradisíaco sitio bendecido por la naturaleza natural de su entorno, ha devenido fuente de inspiración para músicos, poetas y pintores.


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