Participe!!! Foro-debate Ventas y precios de productos agropecuarios: esa es la cuestión

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Ventas y precios de productos agropecuarios: esa es la cuestiónGuantánamo.- Guantánamo  es una provincia meramente agropecuaria, y no obstante incrementarse la producción de renglones del agro,  todavía los precios no satisfacen del todo a la población, sobre todo en las ciudades de Guantánamo y Baracoa.

A partir de la implementación de modificaciones de precios a productos alimenticios, y tal como plantean las directivas para este fin, expresadas por el Presidente del Consejo de Estado y de Ministros, General de Ejército Raúl Castro: “Aunque comprendemos que el factor primordial en el crecimiento de los precios reside en un nivel de producción que no satisface la demanda… no podemos quedarnos con los brazos cruzados ante la irritación de los ciudadanos por el manejo inescrupuloso de los precios por parte de intermediarios que solo piensan en ganar cada vez más”.

Otra idea que expresa ese texto es que: “los salarios y pensiones siguen siendo insuficientes para satisfacer las necesidades básicas de la familia cubana”.

Sabemos que la solución definitiva a esta compleja realidad solo se alcanzará con el incremento de la productividad y la eficiencia de la economía nacional y si bien la demanda es siempre creciente, la mayor problemática continúa siendo cómo llegan los productos a los puntos de venta, ¿por qué en los mercados de oferta y demanda existen los que no se encuentran a precios módicos permanentemente en los mercados agropecuarios y placitas estatales?

Tras haberse puesto en práctica las mencionadas medidas, y otras implementadas por las autoridades del territorio, encaminadas  a aumentar de manera gradual la capacidad de compra del peso cubano, todavía hay que continuar polemizando sobre el tema.

La paulatina recuperación de producciones agrícolas es innegable, como lo es también la presencia casi estable de algunas variedades en la red de Mercados Agropecuarios y Placitas de Guantánamo.

Pero todavía no se cumplen siempre las regulaciones establecidas cuando los productos pierden calidad y otros problemas subyacen, a pesar de los esfuerzos por desterrarlos.

Tampoco se puede negar que aún están presentes el acaparamiento y especulación de surtidos codiciados como la malanga, el ají… por ejemplo, por parte de elementos inescrupulosos que lucran con el dinero ajeno.

Persiste el engaño al consumidor y otros lastres que procuran empañar la voluntad estatal para que los precios adquieran su nivel, en correspondencia con el poder adquisitivo de la mayoría del pueblo.

Es lógico entonces que se formulen las interrogantes ¿Dónde adquieren los vendedores ambulantes los productos que venden? ¿Es suficiente el accionar del cuerpo de inspectores y de las administraciones para frenar el acaparamiento, la especulación y el engaño al consumidor? ¿Los consumidores exigen como deben sus derechos?

Usted tiene la posibilidad de intercambiar sus criterios.

 


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