Instan en Guantánamo a analizar factores y comportamientos humanos para frenar la pandemia

Trabajadores de la salud en Cuba: Héroes de ayer, hoy y mañana

Compartir...

Guantánamo. – Es tres de diciembre y al amanecer mi primer pensamiento va sin dudas a hasta mi madre, profesional de la salud con la que aprendì que en el sector no hay horas ni cuotas de sacrificio suficiente cuando se trata de la vida. Recuerdo y atestiguo las muestras de agradecimiento constante que le prodigan sus pacientes – generaciones completas e incluso familias a las que ha atendido -.

Luego pienso en mi hermano, profesionalmente también en el ramo, integrante de ese ejército que lucha contra la muerte o las enfermedades todos los dìas y a quien además le observé el cansancio en las noches en las que estuvo colaborando frente en el banco de oxígeno o cuando tenía que prestar sus servicios como ingeniero biomédico en la Zona Roja de la terapia intensiva.

Luego en mi cuñada, recién egresada de la carrera de Estomatología pero quien estuvo también en un centro de aislamiento o en un puesto de mando, en el momento más cruento de la lucha contra esta pandemia que nos ha hecho recordar que los trabajadores de la salud, bien merecen un monumento perpetuo.

Después inevitablemente recuerdo – sin evitar sonreír – al Dr Leonardo. Así, sin apellidos, porque en Guantánamo todo el mundo conoce al héroe que dijo no serlo, por modestia infinita, una cualidad de los grandes.

También pienso en la madre que deja a hija pequeña para salir a la pesquisa, a la toma de muestras de casos sospechosos o a la atención de pacientes positivos, a poner la vida en riesgo para salvar otras.

Recuerdo al joven médico, que lucha, se supera, vence miedos y se crece ante las adversidades, para enorgullecer al padre con el que comparte profesión.

Y no puedo menos que enternecerme y agradecer, en silencio o a gritos, todo lo que por nosotros han hecho y hacen esos héroes anónimos, los que visten batas blancas y los que no. Los VALIENTES que han colocado esperanza y ternura en cada jornada de trabajo en el sistema de salud cubano. Esos para los que no bastarán nunca los aplausos que le prodigamos a las 9.


Compartir...

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *