¿Síndrome misterioso?: Expertos cubanos afirman que no hay evidencia científica de “ataques sónicos” en La Habana

¿Síndrome misterioso?: Expertos cubanos afirman que no hay evidencia científica de “ataques sónicos” en La Habana (+ Video)

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¿Síndrome misterioso?: Expertos cubanos afirman que no hay evidencia científica de “ataques sónicos” en La Habana (+ Video)

Un grupo de expertos de la Academia de Ciencias de Cuba presentó este lunes una evaluación sobre los incidentes de salud no identificados que afectaron a empleados de Estados Unidos y sus familias en La Habana durante 2016.

En conferencia de prensa, el doctor Mitchell Valdés-Sosa, director general del Centro de Neurociencias de Cuba, señaló que después de cinco años sigue sin explicación aceptable los incidentes de salud no identificados en diplomáticos norteamericanos.

“La Academia de Ciencias de Cuba rechaza como ‘verdad establecida’ una narrativa construida sin bases científicas reales”, afirmó.

“La prensa internacional continúa divulgando con intensidad explicaciones no basadas en la ciencia que confunden al público y le hacen daño a los funcionarios de Estados Unidos que se las creen”, destacó y agregó que esta narrativa sigue siendo un obstáculo más al normal desenvolvimiento de las relaciones entre La Habana y Washington.

Valdés-Sosa comentó que el informe presentado es el primero que examina de forma exhaustiva todas las aristas de los incidentes de salud de los diplomáticos de Estados Unidos en Cuba, para lo cual contó con expertos en audiología, neurología, neurofisiología, neuroimágenes, epidemiología, medicina interna, psiquiatría y psicología.

De acuerdo con el informe, se consultaron además expertos en telecomunicaciones, bioingeniería, biología, biofísica y física.

En ese sentido, Valdés-Sosa aseveró que la investigación reúne información publicada en Estados Unidos e ignorada por muchos médicos, científicos y medios de prensa cuando escriben sobre el tema:

“Incluye un análisis detallado, en consulta estrecha con expertos internacionales sobre la afirmación hecha por las Academias de Ciencias de EE.UU. de que ‘microondas’ causaron problemas de salud”, señaló.

Asimismo, el director general del Centro de Neurociencias de Cuba, informó que, para la investigación, el grupo de expertos tuvo acceso a un informe policial del Ministerio del Interior, que se dará a conocer en esta semana.

El 13 de septiembre de 2017, el entonces Secretario de Estado de EE.UU., Rex Tillerson ordenó retirar de la embajada de Washington en La Habana a todo el personal que no fuera de emergencia, debido a “ataques de salud”.

La falsa narrativa del “síndrome de La Habana”

El doctor Mitchell Valdés-Sosa, responsable del Comité de Expertos, subrayó que el discurso del “síndrome misterioso” o “síndrome de La Habana” asegura que ocurrieron ataques a muchos empleados estadounidenses con armas de energía en sus casas o habitaciones de hotel en la capital cubana.

Agregó que “los síntomas se enmarcan dentro de un novedoso síndrome médico, causado por un ‘daño cerebral’ subyacente, pero no detectado”. Sin embargo –insistió– ello carece de pruebas científicas.

El científico cubano afirmó que la falsa narrativa del “síndrome misterioso” se basa en seis supuestos:

  1. Un nuevo síndrome con síntomas y signos compartidos está presente en los empleados afectados.
  2. Es posible detectar daños cerebrales originados durante la estancia de los diplomáticos afectados en La Habana.
  3. Existe una fuente de energía dirigida que podría afectar al cerebro de las personas  desde grandes distancias tras atravesar las barreras físicas de los domicilios o las habitaciones de hotel.
  4. Se puede realizar e identificar un arma capaz de generar dicho agente físico.
  5. Se descubren pruebas de que se ha producido un ataque.
  6. Las pruebas disponibles desechan las explicaciones médicas alternativas.

En ese sentido, Valdés-Sosa subrayó que la investigación realizó una evaluación crítica de las afirmaciones anteriores.

En cuanto a la primera alegación explicó que ha sido desmentida hasta por las propias Academias Nacionales de Ciencias, Ingeniería y Medicina de Estados Unidos (NASEM por sus siglas en inglés).

Al referirse a los supuestos “daños cerebrales”, el científico comentó que esta afirmación presenta evidencias neuropsicológicas no válidas, resultados cuestionados de neuroimágenes y ha sido puesta en duda por la propia NASEM.

Por otro lado, Valdés-Sosa señaló que las fuentes de energía no podrían haber dañado los cerebros sin ser sentidas u oídas por otros, sin perturbar los dispositivos electrónicos en el caso de las microondas, o sin producir otras lesiones, como rotura de los tímpanos o quemaduras en la piel. “Y eso no ocurrió”, dijo.

“Hay armas basadas en sonido o microondas, pero por su tamaño no caben en los escenarios de los incidentes. Después de cinco años, ni la policía cubana, ni el FBI, ni la Real Policía Montada de Canadá han encontrado evidencia alguna de un ataque. No existe un síndrome novedoso”.

Academia de Ciencias de Cuba convoca a un clima de colaboración científica abierta

Ante la pregunta de Cubadebate de si ha existido comunicación con el gobierno de Biden respecto a los incidentes, Valdés-Sosa afirmó que todavía Washington no ha dado ningún paso para establecer una colaboración con Cuba.

“Muchos científicos norteamericanos nos han dado sus opiniones, hemos hecho sesiones intensas de trabajo con algunas autoridades en microondas y otros campos en Estados Unidos, pero las instituciones oficiales como las NASEM o el departamento médico del Departamento de Estado no se han comunicado con nosotros”, destacó.

Valdés-Sosa afirmó que la Academia de Ciencias de Cuba (ACC) está dispuesta a revisar sus conclusiones si surgen nuevas pruebas, al tiempo que invitó a que se hagan los esfuerzos para refutar sus interpretaciones en un clima de colaboración científica abierta.

“El grupo de expertos de la ACC lamenta la falta de información médica adecuada sobre los pacientes para llevar a cabo su trabajo y las restricciones artificiales impuestas a la colaboración con los investigadores estadounidenses que participaron en las evaluaciones de los pacientes”.

“Nos solidarizamos con la situación de los diplomáticos estadounidenses (o sus familias) que tienen problemas de salud”, añadió.

El científico llamó, además, a disipar teorías que atribuyen los síntomas a explicaciones que desafían las leyes de la física.

En video, declaraciones del doctor Mitchell Valdés-Sosa a Cubadebate


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