La gota en que va la vida

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La gota en que va la vidaGuantánamo.- Parecerá quizás una frase hecha reiterada por los medios de comunicación, tal vez resonará en los oídos obcecados de algunos y no encontrará nido, sin embargo, su significado es concreto y doy votos para que se siga divulgando, a fin de que llegue a las mentes de la gente en un acto sublime de humanidad: “una gota de sangre salva vidas”.

Cada 14 de junio se conmemora el Día Mundial del Donante de Sangre, fecha en que se rinde homenaje a quienes practican tan generoso gesto. En Cuba, la celebración se concreta en una jornada que se extiende del 6 hasta el 14 del sexto mes del año.

Fue precisamente el 6 de junio de 1973 cuando un grupo de cubanos, encabezados por el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, acudieron masivamente a ofrecer su sangre a las víctimas de un terremoto que azotara al hermano país del Perú.

El 14, por su parte, se festeja en todo el orbe, el nacimiento del Dr. Karl Landsteiner, patólogo de origen austríaco que desarrolló el sistema de clasificación de grupos sanguíneos ABO, labor que le valió el Premio Nobel de Fisiología y Medicina en 1930; asimismo los natalicios de dos grandes héroes de la gesta libertaria cubana, Antonio Maceo y Ernesto Guevara.

Sin pedir nada a cambio, en Cuba se incrementa el número de donantes voluntarios de sangre, permitiendo que cada institución hospitalaria cuente con las ofrendas necesarias para la atención a pacientes con las más variadas patologías, que así lo requieran. En Guantánamo, por ejemplo, durante el 2017 fueron más de 16 mil las donaciones aportadas, facilitando además unos cuatro mil 300 litros de plasma hiperinmune destinados a la Planta de Hemoderivados.  

Las transfusiones de sangre y sus productos ayudan a salvar millones de vidas al año. Según expertos, con una donación de sangre pueden salvarse hasta tres vidas y ese proceder constituye la única forma de proteger la existencia o recuperar la salud para cualquier persona que sufra un déficit de componentes sanguíneos. De ahí, la importancia que se les concede en el mundo a los donantes de sangre, personas protagonistas de un acto de verdadero humanismo y que merecen el reconocimiento de todos, de manera sistemática. No obstante, la celebración de la jornada del donante voluntario es el momento oficialmente escogido para agasajarlas, especialmente, aquellas que forman parte del movimiento centenario, que aportan 100 o más donaciones.

Exijo una oda para esos hombres y mujeres que donan voluntariamente su sangre, exijo una loa para esa gota, porque en ella, va la vida.

 


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