¿Cómo marcha la importación de alimentos, aseo y medicamentos en el Aeropuerto Internacional José Martí ?

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Entre el 19 de julio y el 2 de agosto, los viajeros que han arribado a Cuba a través del Aeropuerto Internacional José Martí de La Habana, han importado 4 620 equipajes, que contienen artículos de aseo, medicamentos y alimentos.

“Esto representa un total de 112 toneladas”, desde que se tomara la medida que permite a los pasajeros importar estos productos como equipaje acompañado, sin límites en su valor y sin pagar los aranceles que están establecidos, precisó el jefe de la Aduana del aeropuerto capitalino, Jorge Luis Bubaire.

“La mayoría de estos equipajes -dijo- han venido tal y como se las ha solicitado a los viajeros, separados del resto de sus pertenencias y misceláneas, lo que ha permitido una mayor rapidez y fluidez en el tránsito de los pasajeros por la frontera”.

Según las normas, los productos de aseo, medicamentos y alimentos deben estar diferenciados o separados del resto del equipaje personal. No obstante, en caso de traerlos juntos en la terminal se encuentra habilitado un espacio para separarlos en el momento del despacho.

Las personas que viajan con dichos artículos en maletas aparte pueden salir directamente por el canal verde y no pasar por el despacho de Aduana. Hasta el 2 de agosto, así lo han hecho “entre el 60 y 65% de los viajeros”, puntualizó Bubaire.

El Aeropuerto Internacional José Martí recibe en estos momentos un promedio de entre cinco y seis vuelos diarios y las principales importaciones de aseo, medicamentos y alimentos están viniendo de Estados Unidos, España, República Dominicana, Panamá, Venezuela y Colombia.

Por ejemplo, según apreció Cubadebate, muchos de los pasajeros procedentes de Madrid en un vuelo de la aerolínea Evelop de este miércoles, cargaban consigo aproximadamente cinco equipajes y la mayoría transitó por el llamado canal verde.

Esto es algo que se repite, asimismo, con los vuelos de Estados Unidos. En general, son datos variables, dependen de las aerolíneas, la distancia y el origen de los vuelos, pues la Aduana no limita la cantidad.

“Son cifras que evidentemente reflejan el beneficio que esta medida ha traído consigo”, destacó el jefe de la Aduana sobre una flexibilización que beneficia a “aquellos pasajeros que tienen familia en Cuba y esto les ha permitido dotarlos de aquellos artículos que hoy están siendo deficitarios”.

Para la importación de estos productos se deben tener en cuenta las regulaciones establecidas por el Ministerio de Salud Pública de Cuba, en cuanto a los medicamentos, y el Ministerio de la Agricultura y sus regulaciones sanitarias especiales para la importación de alimentos de origen animal por viajeros y personas naturales, establecidas por el Centro Nacional de Sanidad Animal de ese organismo.

En este sentido, Bubaire comentó que “los pasajeros han sido muy consecuentes con todas las informaciones de Sanidad. Son ínfimos los casos que han tenido que recurrir a dichas autoridades para que se tome una decisión sobre los artículos que tienen prohibido su importación”.

Para evitar la entrada al país de agentes etiológicos que complicarían la situación zoosanitaria y la salud humana, está prohibida la entrada de carnes frescas, congeladas, deshidratadas o saladas, y la leche fluida y sus derivados no pasteurizados.


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