Boca de Jauco renace de sus cenizas

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Maisí, Guantánamo: Boca de Jauco renace de sus cenizasMaisí, Guantánamo.- Cuando apenas habían transcurrido 24 horas del paso de Matthew, un equipo de prensa se aventuró a sortear los más inimaginables obstáculos para acceder al municipio de Maisí, pero la crecida del río de Boca de Jauco y la destrucción del puente, impidió avanzar más allá de esa comunidad.

El panorama era desolador, tan sólo  unas pocas casas se mantenían en pie,  escombros apilados por doquier,  techos lanzados a varios metros de distancia, ropas, libros y los más disímiles objetos  desperdigados  formaban parte  del macabro escenario que el poderoso huracán nos había dejado.  La bodega totalmente destruida,  varios sacos de comida expuestos y las ruinas de otros productos  nos mostraban en su conjunto un panorama desolador.

Los primeros pobladores comenzaban a bajar de las cuevas que le sirvieron de refugio para descubrir con sorpresa y dolor que lo habían perdido todo o casi todo.

Nuestro equipo apenas podía  describir el apocalíptico panorama, sin hablar realizamos nuestro trabajo, tomamos imágenes y entrevistamos  a los damnificados.

 Conocimos a Teresa y a Noel, un joven matrimonio que con su hijita de un año a cuestas desafiaron  los ríos pasos de ríos de La Asunción a Boca de Jauco, para regresar y descubrir que no quedaba nada en el lugar donde un día había estado su casita.

Maisií, Guantánamo: Boca de Jauco renace de sus cenizasNos asombramos con Eloína que con 95 años bien plantados, contemplaba muy ecuánime la destrucción de su vivienda y nos aseguraba que la casa se levantaría, que lo más importante era que estaba viva. Un  sinfín de historias afloró en breve tiempo.

Abandonamos el lugar con mucha tristeza y preocupación, pensando que pese a todos los esfuerzos la recuperación sería ardua y que la herida dejada por Matthew en estas personas no cerraría tan fácilmente.

Tres días después regresamos a Boca de Jauco y nuestra sorpresa fue mayor,  aún se podía detectar el rastro del poderoso ciclón, pero otra imagen resurgía entre los escombros.  la de un centenar de  hombres y mujeres que se resistían a doblegarse ante los caprichos de la naturaleza.

El joven matrimonio había recuperado algunas pertenencias y de manera provisional se acomodaron en casa de sus familiares y su pequeña Gretel jugaba en un rincón y exhibía la mejor de las sonrisas.

Maisí, Guantánamo: Boca de Jauco renace de sus cenizasLa nonagenaria Eloína se exhibía ante la cámara muy bien vestida y nos volvía a repetir que lo más importante era estar vivo, mientras un grupo de jóvenes guantanameros, convocados por la UJC y los CDR en la provincia trabajaba sin descanso  para levantarle su casita con lo poco que se recuperó de entre los escombros, hasta tanto lleguen los recursos asignados por la dirección del país.

Si difícil fue cubrir durante estos días los desastres causados por Matthew y compartir con las personas el dolor y el sufrimiento por la pérdida de sus pertenencias materiales, más inesperado fue  percibir la rapidez y la entereza  con que los hombres y mujeres de Boca de Jauco enfrentan las tareas de recuperación.

 


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