Avanza en Caimanera recuperación de manglares

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Avanza en Caimanera recuperación de manglares

Guantánamo.- Unas 10 hectáreas de manglares se han sembrado en el municipio guantanamero de Caimanera, mediante la ejecución y mantenimiento de zanjas de drenaje o canales hidrorreguladores que favorecen la germinación y protección de esa especie afectada principalmente por las altas temperaturas y la salinidad existente en esa porción de Cuba.

Según informa una nota del periódico Venceremos, la construcción de las zanjas forma parte de las acciones de la Tarea Vida para enfrentar los efectos adversos del cambio climático, de ahí que se trabaje en áreas cercanas a la Empresa Salinera y el centro gastronómico Tokio, donde se concentra la mayoría del daño a las plantaciones costeras.

Ángela Navarro Rojas, ingeniera y jefa del colectivo del Mangle de la Unidad Empresarial de Base Silvícola Caimanera, explicó a Venceremos que el zanjeado facilita y acelera la circulación del agua fría desde la bahía hasta los arbustos y la evacuación del líquido caliente. De esa forma se revitalizan los suelos y se garantiza que estén aptos para sembrar más posturas (de 2 500 a 10 000 posturas por hectáreas en el caso del mangle).

Las labores, que se efectúan manualmente con trabajadores de la brigada El Mangle, pretenden crear las condiciones para la plantación de unas 30 ha, al cierre del año, con prioridad para el rojo (Rhizophora mangle), que desde la costa favorece la vida de diversas especies marinas, y el prieto (Avicennia germinans), idóneo para la proliferación de crustáceos.

Tales faenas en una de las radas de bolsa más extensas del planeta son de vital importancia para la preservación de la biodiversidad, pues los manglares constituyen un refugio ideal para peces, moluscos, crustáceos, reptiles, aves y mamíferos, autóctonos y migratorios, como el flamenco rosado, los cangrejos moros y los peces mojarra, cubera y patao.

Recuperar los manglares conlleva a mejorías en el clima de la zona costera, pues estas plantas captan el dióxido de carbono y liberan considerables cantidades de oxígeno, reducen la penetración de la sal hacia los suelos, lo que influye positivamente en los resultados agrícolas, y redunda en mayor protección contra las penetraciones del mar e inundaciones costeras.

(Tomado de Granma)


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