Guantánamo.- La salud y la educación figuran entre los sectores que sufren de manera directa las afectaciones del bloqueo económico, financiero y comercial que por casi seis décadas el gobierno de los Estados Unidos mantiene contra Cuba. Guantánamo no está ajeno a esa realidad.
Los niños con necesidades educativas especiales y los pacientes que requieren de la atención del servicio de cardiología, sufren las consecuencias de esa obsoleta y genocida política.
Solvisión comparte con sus lectores los testimonios de Damaris Bosch Soler, directora de la Escuela Especial “14 de Junio”, y del cardiólogo Geordano Goire Guevara, del Hospital General Docente Agostinho Neto de Guantánamo.