Una nueva derrota para el imperialismo: una victoria más para el pueblo

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Guantánamo. – Como ya se hace habitual, cada vez que Cuba protagoniza una página trascendental de su historia, una campaña mediática, política y difamatoria se desata contra el país. Anunciada a los albores de 2019 la de esta ocasión se llama “Ni un año más” y se autoproclama como la campaña para reclamar el cese de la “dictadura” la nación caribeña.

Definitivamente los hacedores de esta truculenta inventiva no saben qué hace  60 años ya es el pueblo, dueño de los medios de producción, el que decide su propio destino, en las urnas, eligiendo a aquellos que mejor lo representan y que emergen del propio proletariado o campesinado.

La variopinta comitiva – desde pseudo-intelectuales, artistas, “activistas” de las diversas plataformas digitales – que postea, comparte y retuitea a través de las diversas redes sociales hace presa de aquellos incautos que sin estudiar a fondo la propuesta de la nueva Carta Magna, dan like y se suman a los discursos, la mayor parte de las veces irracionales y faltos de argumentación.

El proceso de renovación de la Ley de Leyes en Cuba era más que necesario. Atemperar la Carta Magna no solo a las tendencias constitucionales actuales sino a la realidad que actualmente vive la nación caribeña era una cuestión impostergable. La consulta popular mucho aportó al perfeccionamiento de tan importante cuerpo legal y en la actualidad se impone una etapa fundamental, su aprobación por Referéndum Popular, el 24 de febrero.

#YoVotoSi es el hastag que circula acompañando a los mensajes que, si ofrecen razonamientos válidos, relacionados con nuestra historia, las tradiciones de lucha, reivindicación y justicia social que han caracterizado el proceso emancipatorio

Sus armas son el insulto, la tergiversación de los hechos y la historia y el odio hacia todo lo que representa el proceso revolucionario.

Circula en las redes el hastag #YoVotoNo, en un intento de boicotear el Referéndum del 24 de febrero. Otros alegan que se trata de un texto que no respeta los derechos humanos entre otras ideas carentes de solidez y argumentación. Muchos llegan incluso a insultar a los cubanos y a otros amigos del mundo que responden, desde el análisis de la propia Carta Magna su validez jurídica, su carácter renovador y actual, así como su trascendencia.

Lo real es que se trata de una página más del Diferendo Cuba-Estados Unidos. Esta nueva campaña emplea viejas técnicas, discursos anquilosados y manidos que persiguen un enfrentamiento del gobierno cubano con su pueblo. Ese mismo pueblo que en cada momento ha sabido apoyar a su Revolución, desde los difíciles años 90, luego de la caída del campo socialista y el aislamiento que provocara el bloqueo estadounidense – ilegal, extraterritorial y aún vigente – pasando por diversas crisis económicas internacionales que afectaron profundamente la infraestructura del país, sin desconocer otros problemas internos de la nación o incluso fenómenos naturales que han devastado toda la geografía nacional.

Luego de 60 años, conscientes de las conquistas y valores más auténticos de Cuba, que constituye ejemplo de desarrollo en numerosas esferas como la salud, el deporte, la cultura o la educación, no pueden creer los enemigos de la Revolución que los cubanos cerraremos las puertas a nuestro futuro, que está recogido en 229 artículos de la nueva constitución, que será refrendada por el pueblo que luego sabrá hacerla valer.


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