Osmaira: de Caimanera no me voy

Compartir...

Poblado de Caimanera en GuantánamoGuantánamo.- El municipio de Caimanera en Guantánamo, es un poblado pequeño,  que limita al Norte  con la provincia de Holguín y el océano Atlántico; al Sur, con el Mar Caribe; al Este, con Paso de los Vientos y al Oeste con Santiago de Cuba. Es un lugar donde el sol provoca un calor insoportable, motivo esencial para que el nivel de evaporación y las bajas lluvias del entorno, den fe del éxito de las salinas Cerro Guayabo y Frank País, esta última definida como la de mayor producción nacional. 

Su vegetación es amarillenta, y el clima, semidesértico, muy caliente. Sin embargo, quienes no conocen el mentado lugar se sienten atraidos por caminar por sus calles y conversar con los  pobladores del municipio costero donde está enclavada la ilegal base nayal yanqui establecida en la Bahía de Guantánamo, tras anexarse la Enmienda Platt a la Constitución cubana de 1901.

Allí  conocí a  Osmara Calderón Bell,  una mujer de 73 años que siempre ha vivido en Caimanera. El profundo amor que siente por esta tierra lo evidencia en los gestos y en sus convincentes palabras: “Yo nací aquí, mi familia es de Santiago de Cuba y mis antecedentes vinieron para acá desde hace ya mucho tiempo.

”Nunca he salido de aquí, sólo cuando me fui a alfabetizar y posteriormente estudié en La Habana, pero regresé. Mi familia siempre fue muy integrada, recuerdo que pertenecíamos a una institución no gubernamental que llevaba por nombre los Boy Scaut, era una organización como si fuera de exploradores, la integrábamos los jóvenes y ahí hacíamos diferentes actividades.

Osmara Calderón BellOsmara, quien fue además maestra voluntaria, fundadora de los CDR, la FMC, aseveró que: “Jamás he pensado irme de Caimanera, de aquí no salgo, jamás podré salir de aquí porque me ata la tierra, la sal, el olor a mar. No podría vivir en otro lugar, mis padres y mis abuelos también vivieron aquí. Yo amo demasiado este pedacito de Caimanera.

”La presencia del enclave militar aquí jamás influyó en nuestras vidas. Me gusta tanto lo cubano que el hecho de que aún estén tan cerca de nosotros, no tiene significado alguno para la gente de este pueblo a quienes nos caracteriza el amor a la Patria, el sacrificio y la lealtad a su Revolución.

”El lugar donde está la base naval es precioso, ahí estuve varias veces con mis padres de visita. Recuerdo que cuando tenía unos doce años me llevaron a una fiesta, otras veces iba de paseo en las vacaciones. Las playas son muy lindas de arena blanca y fina, son hermosos los establecimientos comerciales, sus calles, es un lindo lugar, muy lindo…

”La última vez que estuve allí fue unos días antes de la Toma de Caimanera, imagínate hace ya más de 55 años, sin embargo, lo recuerdo como si fuera hoy. Siempre le digo a mis hijos y a otros jóvenes que algún día podrán estar ahí, que podrán disfrutar de todo lo que hay en ese pedazo de Cuba que es nuestro. Ya se irán y nos dejarán lo que nos han arrebatado, de eso estoy completamente segura”, concluye Osmara.

Hoy Caimanera está lejos de ser aquel lugar que conoció muy de cerca lo que era el capitalismo. Es un pueblo que está lejos de ser aquel que se hundía en la miseria, el desempleo y el analfabetismo, infortunios erradicados con el triunfo revolucionario del 1ro. de enero de1959.

Caimanera es un municipio al cual el gobierno garantiza a todos sus ciudadanos el goce de las conquistas alcanzadas por la Revolución. Es un pueblo que crece en la medida de su historia, un pueblo que levanta su voz para tejer su propio destino y sus propias leyendas.


Compartir...

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

20 − 16 =