Martí vigente entre nosotros

Compartir...

Monumento a José Martí en Palmarito, Guantánamotre nosotrosGuantánamo.- No basta con que en Guantánamo se erijan monumentos en la Ruta de Gloria de José Martí y los patriotas que lo acompañaron en la expedición “Mano de Valientes”, durante y tras su desembarco por Playita de Cajobabo, el 11 de abril de 1895.

 

Ningún sitio tuviera el valor que tiene si todos los días no se venerara al Maestro en los mismos atajos por donde transitó y aún se respira su aliento y se sienten sus pasos.

Proyectos como “Martí vigente entre nosotros” integran a todos los que deciden abrazar el legado martiano, pero, como dijera su ideólogo y máximo promotor, el guantanamero Rubén Preval Sánchez, más que en la necesaria teoría, es en la práctica, como expresión del criterio de la verdad, donde evidentemente se revela.

La iniciativa nace en Niceto Pérez, municipio que guarda tres de los 13 campamentos establecidos en este territorio por los seguidores del patriota (en toda la ruta hasta Dos Ríos el Héroe estableció 27 campamentos), pero ya se ha extendido a los lugares más inaccesibles por donde anduviera el Héroe Nacional en la oriental provincia.

La acción del Proyecto llega hasta El Aguacate, en la hermana Santiago de Cuba, primer lugar significativo después que el Apóstol sale de Guantánamo, el 1ero de mayo de 1895.

Vuelta Corta es el origen. Allí el proyecto recibe incondicional apoyo de las Direcciones de Educación, Deportes, de las organizaciones de masas y de todos los pobladores de la zona.

Fundamentalmente, pioneros y jóvenes, son los encargados de fomentar y velar por la preservación de Bosques y Jardines Martianos que albergan especies de plantas descriptas por Martí en su Diario de Campaña de Cabo Haitiano a Dos Ríos.

La dicha sonríe a quienes protagonizan la aventura propuesta por el Proyecto cuando se logra una vinculación directa de Martí y la cultura de la naturaleza con profesores y alumnos de las distintas enseñanzas, desde la primaria hasta el preuniversitario, incluyendo a los Instructores de Arte, a la vez que se enlaza con la historia local y de Cuba.

La pedagogía encuentra espacio aquí, porque estudiantes y educadores acuden a fortalecer conocimientos de vital importancia a través de las asignaturas de Historia y de Literatura.

La experiencia cuenta con motivaciones pedagógicas, pero también medioambientales y de desarrollo sostenible.

El autor del Proyecto, ganador del premio Provincial de Patrimonio 2012, aboga por la preservación y divulgación de la obra martiana a la que une la defensa del medio ambiente en su larga trayectoria en la labor sociocultural comunitaria, implicando cada vez a los más diversos sectores de la sociedad.

El impacto en las nuevas generaciones trasciende los límites locales para trasladarse a toda la Ruta de Gloria del Maestro desde Playita de Cajobabo hasta Dos Ríos.

El logro mayor es que ya está garantizada la continuidad de este trabajo a través de educadores y estudiantes de varias escuelas de la de la capital de Guantánamo y los municipios de Imías y San Antonio del Sur, fundamentalmente.

Vigencia martiana

Los guantanameros sienten profundo orgullo pues la presencia martiana puede sentirse también hasta en una tarja que identifica el lugar desde donde se distribuyera la primera edición de la Revista Infantil La Edad de Oro.

Fue en Vuelta Corta donde Martí redactara las últimas proclamas de la guerra necesaria y la carta inconclusa a su amigo Manuel Mercado, su testamento político, se ascendiera al grado de Mayor General a José Maceo, Juana, la esposa de Pedro Agustín Pérez, le hizo llegar una bandera cubana bordada por ella misma y se reunieran allí los grandes jefes de la revolución.

El Maestro había sido ascendido a Mayor General antes por Máximo Gómez, Félix Ruenes y otros jefes, en el Rancho de Tavera, donde se resignó “mohíno” a “la conspiración” de sus compañeros quienes hasta el último momento le disimularon la agradable noticia.

Entre los sitios históricos resalta el Alto de Pavano, la elevación más empinada que ascendió el Héroe, desde donde apreció el mar del Norte y el del Sur.

También está Arroyo Hondo, donde se salva a la revolución y a la figura de Martí, porque él mismo expresó más tarde que allí sintió el silbido de los proyectiles más cerca que nunca. José Maceo le regaló el flamante caballo blanco “Baconao”, a la vez que el héroe experimentara en la medicina al curar a los heridos del cruento combate.

Campamentos establecidos por Martí en su Ruta de Gloria

1.- Playitas de Cajobabo: Desembarcan el 11 de Abril de 1895 Martí, Máximo Gómez y otros después de un turbulento viaje en bote desde altamar, bajo una tormenta. Agotados del viaje, la arena de la playa le sirve de colchón y las estrellas de techo. – “Salto, dicha grande…” -expresó el Maestro.

2.- Cueva de Juan Ramírez: Sitio denominado por Máximo Gómez como “El templo”. 2do campamento y primero bajo techo donde pernoctan los expedicionarios.

3.- Al día siguiente, suben al Sao del Najesial donde Martí describe la naturaleza casi virgen de la zona, y donde expresa en la Loma del Yayal: “Subir lomas hermana hombres”.

3.- Rancho de Tavera: El día 15 de Abril Gómez y Ruenes ascienden a José Martí a Mayor General del Ejército Libertador.

4.- Casa de Pineda: Martí expresa: “El alma se suaviza en el desinterés y en el peligro”, al ver la ayuda que brindan los compañeros a pesar de correr riesgos con ellos.

5.- Palmarito: El Maestro describe la flora del sitial: El café cimarrón, hoya, pomarrosa, cupey, paguá y la Palma real. Recrea la belleza del paisaje cubano.

6.- Pozanco: Se albergan en casa de Caridad Pérez, cuya hija se viste de nuevo para recibir a los expedicionarios. Los españoles están detrás de la pista de ellos, los siguen por la zona.

7.- Palenque: El hambre los obliga a alimentarse con caña de azúcar durante todo el día. Hasta entrada la noche no reciben alimentos. Las casas de los campesinos están distantes, toman café con miel de abejas y comen arroz con gallina y malanga.

8.- Madre vieja: Reciben la noticia de la muerte de Flor Crombet y que Maceo resultó herido por la traición de Garrido y sus hombres. La tristeza los invade, apenas prueban alimentos. Conoce la hoja de yamagua, que sirve para cicatrizar heridas.

9.- Los Ciguatos: Se incorporan campesinos con sus hijos menores a la guerra, todos a luchar por la independencia de la patria.

10.- Yuraguana: Martí comenta con rudeza la cobardía de algunos al no incorporarse a la guerra. Después de abandonar este campamento, sostienen el combate de Arroyo Hondo, primera gran victoria del Ejército Libertador. Muere Arcid Duvergel en el enfrentamiento. De él dijera el Héroe: “La muerte le entró por la frente”

11.- Malabé: Martí se dedica a curar a los heridos del combate de Arroyo Hondo. Expresa “La sonrisa puede más que el yodo”.

12.- Iguanábano: Martí escribe cartas y documentos. Se siente protegido y tranquilo en territorio guantanamero.

13.- Vuelta Corta: Último campamento de la región de Guantánamo, de aquí salen el 1ro de mayo y reciben de la esposa de Pedro Agustín Pérez la primera bandera cubana que los acompaña hasta el final de la guerra. Martí escribe y envía las últimas circulares de Guerra.

La primera gestión institucional para reeditar la Ruta Martiana (Playita a Dos Ríos) data de 1922, y contó con el concurso del coronel Marcos del Rosario Mendoza, uno de los seis patriotas que encabezados por el Apóstol y el Generalísimo Máximo Gómez, desembarcaron por ese intricado paraje de la costa suroriental de Guantánamo, el 11 de abril de 1895.

Testigo excepcional de aquella epopeya, “el negro de ébano” como lo bautizó Martí, viajó desde su natal República Dominicana, a solicitud de Arturo R. de Carricarte, prestigioso periodista y escritor, y del militar Rafael Lubián y Arias, vinculado a la Sección de Ingeniería del Estado Mayor del Ejército de Cuba.

Sumar al participante en la epopeya, entonces el único con sobrevida, después de casi tres décadas, devenía cuestión más que imprescindible para el propósito de rescatar y señalizar la “Ruta de la Gloria”.

Luego de esa última peripecia por la manigua, la muerte aguardaría hasta 1947 para sorprender al valeroso mambí en La Habana, donde fijó su residencia en 1939. Desde allí viajaba regularmente hasta la parte más oriental.

En el archivo familiar del desaparecido intelectual guantanamero Regino Boti Barreiro, se conserva un ejemplar del periódico dominicano El Listín Diario, fechado en Santo Domingo, el 17 de abril de 1922: El Héroe vuelve a los campos incubadores de su gloria. Va hacia Cuba el Gral. Marcos del Rosario, refleja el titular.

Y el párrafo inicial del texto: Por vapor Guantánamo que zarpará mañana, va hacia Cuba, llamado por el gobierno de esa República hermana, el General Marcos del Rosario, uno de los ayudantes del General Máximo Gómez, único superviviente de “la mano de valientes” que se extendió de Monte Cristy (sic) a Playita en Cuba y que compusieron José Martí, el apóstol soldado, Máximo Gómez, el formidable, César Salas, Paquito Borrero, Ángel Guerra y Marcos del Rosario, tres escogidos por la Gloria para convertirlos en héroes.

El testimonio del visitante, acogido con todos los honores, fue un elemento decisivo para ubicar el lugar preciso del desembarco (La Playita), y señalizar los diversos lugares donde pernoctaron los héroes y los hombres que acompañaron al fundador del Partido Revolucionario Cubano, hasta su caída en Dos Ríos, el 19 de mayo de 1895.

Peliaguda tarea si se tiene en cuenta que habían transcurrido 27 años de los hechos y no eran del dominio público los diarios de Martí y y Gómez.

El empeño y laboriosidad del grupo son destacados por el habanero periódico El Mundo, el tres de octubre de 1925, mediante un cable con el título : “La Comisión Técnica del Monumento a José Martí, regresó ayer de Playitas”, registrado por su enviado especial, quien detalla que “el terreno allí es muy accidentado y hace penoso los trabajos de la Comisión”.

Boti, que a solicitud de la Comisión interrumpió su luna de miel para sumarse al patriótico empeño, colaboró con los integrantes de la Ruta de la Gloria hasta el campamento de Vuelta Corta, en el municipio de Niceto Pérez, el décimo tercero y último de los 27 montados por los expedicionarios, en su trayecto desde el hoy municipio de Imías, hasta la confluencia de los ríos Cauto y Contramaestre. El resto estaba ubicado en Santiago de Cuba (9) y Granma (5).

Otro grupo de trabajo, con idéntico fin , creado en 1995, en coincidencia con el centenario de la caída del Héroe Nacional Cubano refrescó en los datos, mediciones y croquis del primero de sus antecesores, y calculó en casi 394 kilómetros los recorridos por la vanguardia del Ejército Libertador, distancia que se duplica o triplica si el terreno es irregular, como sin duda lo era aquel, plagado de montañas, precipicios y ríos, a través del cual protagonizaron su gesta aquellos cubanos heroicos.

Desde 1930 y hasta 1995, hubo otros dos intentos de reeditar la Ruta Martiana, a la cual un periodista de la época llamó la Ruta Pavorosa, por los peligros que la acechaban.

Nace otra vez en cada aniversario de su natalicio.

Al conmemorarse el aniversario 163 del natalicio del Héroe Nacional cubano, este 28 de enero, a este indómito pueblo asiste el honor de haberlo protegido en los días finales de su fecunda existencia.

Si bien Martí es de Cuba toda y el más universal de los hijos de la patria, para los guantanameros, que sienten aún su presencia desde los últimos días de su vibrante vida, parte de los cuales vivió en estas tierras, el Apóstol es símbolo latente y vigencia eterna que transpone su ejemplo a quien se unge de ella.

Nota: Se utilizaron datos y materiales publicados anteriormente en otras páginas digitales.

 

 


Compartir...

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

3 × uno =