Lo esencial para Yura Navarro en San Germán

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La maestra Yura Navarro y sus alumnas en San Germán, Baracoa Foto: Miguel Ángel Sánchez Pineda
Guantánamo.- Cuando desde Paso de Cuba se llega a la comunidad baracoesa de San Germán la escuela parece decir que no habrá allí nada más importante. Al lado hay también una rústica construcción para reuniones, una panadería y unas casas que se pueden contar en segundos.

Semana tras semana, Yura Navarro Matos sale del Guamá, va a San Germán y regresa. Lo hace por trabajo, y por ver a unas niñas que la esperan a diario en un aula. RadioBaracoa no la buscaba, pero al verla quiso entrevistarla.

Maestra, es llamativo que atienda a solo cuatro niños. ¿De qué grado son?

“De preescolar”.

¿Cómo es el trabajo con ellos?

“Bastante bueno, son niñas con características de buen aprendizaje, se esfuerzan. Sobre todo les gusta la escuela, el trabajo que se hace con ellas y participan en todas las actividades concebidas aquí”.

¿Se siente cómoda frente a tan pocos alumnos?

“Por una parte sí, porque cuando hay poca matrícula hay más facilidad para poder compartir juntos en el aula y para hacer visitas a los hogares. Además, la familia los apoya en todo momento”.

¿Qué le satisface de lo que han aprendido el presente curso?

“Cómo los niños aprenden a dibujar, cómo se expresan de una manera coherente, recitan poesía, participan en los matutinos en la escuela. También juegan en lo software educativos que tienen en la escuela, o pueden desempeñar el programa que observan en la computadora”.

¿Qué tiempo permanece usted al lado de los pequeños?

“Todos los días de lunes a viernes, trabajo por la mañana y por la tarde atiendo la vía no institucional”.

Debe haber una relación casi de familiaridad.

“Bueno, todos los padres de este lugar me conocen, son muy cumplidores, apoyan la educación de sus niños. Creo que hay una relación escuela-familia muy buena”.

¿Cuán difícil es para los alumnos llegar a la escuela?

“Pues en general en la escuela hay niños que viven lejos, entonces algunos pueden venir en mulo, otros salir tempranito de la casa. Cuando lleve muchos tienen que pasar por el río de al lado de la comunidad, y si está crecido no pueden llegar.

Pero siempre la docencia se da, porque aunque los de lejos no puedan venir los de cerca siempre están en la escuela”.

Y usted, ¿cómo viene?

“Yo vivo en El Guamá, bien distante. No me voy todos los días para mi casa, puedo quedarme en el barrio. Me gusta estar, trabajar y vivir en este lugar”.

Pero no me ha dicho cómo llega desde su casa.

“Por la mañana me levanto temprano, cojo la guagua hasta Paso de Cuba y subo entonces poco a poco, loma arriba a pie, hasta llegar hasta la escuela. Me echo una hora y media cada vez que subo”.

Maestra, ¿se puede ser feliz en San Germán?

“Sí, porque aquí podemos trabajar igual que en otros lugares, con todas las condiciones que hacen falta. Lo más importante es que se hace un trabajo educativo y también con la familia”.


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