Las razones de María Isabel este 24 de febrero

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Embararazada guantanamera ejerce su derecho al voto en una de las circunscripciones especiales ubicada en el Hospital General Docente de GuantánamoGuantánamo.- Desliza su mano una y otra vez sobre su barriga, ¡qué pesa bastante!, me comenta la joven María Isabel Chibás Pérez, habitante del Consejo Popular de Jesús Lores en el municipio de Imías, de la más oriental de las provincias cubanas Guantánamo, durante se apresta para ejercer el voto por la nueva Constitución Cubana.

Y no es para menos, lleva en su vientre una gestación de 38,5 semanas, como quien dice, está al “soltar”; sin embargo, no ha faltado a la cita con la Patria. Desde el Colegio Electoral Especial en el Hospital Provincial General Docente de Guantánamo, muy temprano, ejerció su derecho al voto por la nueva Constituciónde la República de Cuba.

“Vengo a ratificar mi constitución para garantizar la seguridad de mi familia, la continuidad de la Revolución Socialista, por el bien del país en general”, me responde cuando le interpelo por las motivaciones que le asisten este 24 de febero de 2019, a 124 años del reinicio de las luchas por la independencia de la nación y a 150 de la primera constitución de la República de Cuba en Armas, expresión de la voluntad del movimiento independentista, la de Guaimaro, aprobada el 10 de abril de 1869.

“Llevo en mi vientre a un bebé que es ya motivo de alegría, y para disfrutar de esa alegría, a plenitud, estoy aquí en la urna. La vida me regaló este derecho y es mi país, donde lo gozo con todas garantías. Por eso vengo a votar aunque me encuentre ingresada en este hospital, también fruto de la Revolución.”

No hay que ser muy avesada para saber por cuál opción votó María Isabel, quien estudia gratuitamente en la Universidad, y se desempeña como dependienta de la Farmacia de su localidad imiense; la que espera con desvelo la llegada de su hijo, que no tendrá que mendigar el derecho de recibir vacunas gratuitas contra algo más de una decena de enfermedades que aún constituyen un serio problema de salud en gran parte del mundo, que se sentirá protegido por su familia, la sociedad y el Estado Socialista.

Y es que las razones que defiende hoy María Isabel en las urnas están al doblar de la esquina, en el entorno de su barrio, en su casa, en el día a día que la hace digna, por ser mujer y vivir en un país donde no se le discrimina por serlo. Porque ve reflejada en la nueva Constitución a una Cuba que se empeña en actualizar su modelo económico, político y social, cada vez más justo y humano, donde constituye prioridad el ser humano.  

Recurrentes, alomejor, resultan para muchos los porqués de la futura madre, pero ella, prende en su mano derecha la boleta donde ya plasmó su decisión, la paz y el sueño hecho realidad van ella; el espíritu rebelde que heredó de sus abuelos y padres, el mismo que inculcará a su retoño por llegar.

La boleta cae dentro de la urna, custodiada por dos pioneros de la Enseñanza Primaria. “Cumplí con la Patria, la Revolución, conmigo misma”, me dice sonriente, mientras una y otra vez acaricia su vientre, con la misma mano que como amantísima madre asegura ya, el futuro de su hijo.


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