Jornada Boti destaca postura antirracista de ese poeta cubano

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Poesia antiracista Guantánamo.- Sobre el destaque de Regino E. Boti Barreiro (1878-1958) como importante exponente de la poesía negra en Cuba y su activa posición, desde la pluma, en defensa de la igualdad y contra el racismo, disertó Regino Rodríguez Boti, nieto y albacea literario del insigne bardo cubano.

Boti en defensa de la raza se tituló la conferencia que convidó, en la sede provincial de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, a intelectuales de varias provincias del país, participantes por estos días en la Jornada de Literatura y Artes Plásticas que lleva el nombre del notable poeta, historiador y jurisconsulto guantanamero, también reconocido por su obra como acuarelista.

El disertante, médico de profesión, Máster en Ciencias y con varias publicaciones y compilaciones a su cargo, basó su ponencia en decenas de antiquísimos versos, ensayos, artículos y estudios de su ilustre ascendiente, reveladores de su postura y gestión emancipadora, y su carácter patriótico de marcada definición anticolonialista y antisegregacionista.

Esos sentimientos confluyeron ampliamente en el discurso lírico de Boti Barreiro y muestra de ello -apuntó su vástago en la exposición- es su “poesía negrista”, lograda desde temprana edad creativa con excepcional maestría y ritmo, y su faceta luego como crítico literario hacia ese arte que canta a la negritud.

Con apenas 20 años, recién llegado de España, el insigne guantanamero trató también el temas de la emancipación desde su quehacer periodístico activo en los diarios El Managüí y La Voz del Pueblo, labor que expertos ubican como el inicio de su hacer antirracista, y de la cual dan fe algunas publicaciones entre 1899 y 1900, hoy atesoradas en la vivienda que habitó en su villa natal.

Contrario a los temores de la mayoría de los escritores de la primera generación republicana, el mayor intelectual guantanamero de todos los tiempos no tuvo a menos usar su pluma para defender los derechos del negro, y publicó en 1911 la biografía al General Guillermón Moncada, en plena crisis racial en la Isla.

Su postura en ese sentido también es evidente en varias de sus conferencias, entre ellas El espíritu social en Cuba, publicada en la revista Luz de Oriente, donde reflexiona sobre el fenómeno de la discriminación, en qué hacer para solucionarlo, y la necesidad de robustecer la formación moral de las nuevas generaciones.

Igualmente en varios de sus exquisitos versos fechados en el primer tercio del pasado siglo Boti canta a lo negro, como en sus líneas amatorias a Zaida, así también en su rima Canto de cuna de la negra esclava, y otras joyas con vocablos onomatopéyicos muy rítmicos y musicales, incluidos en el penúltimo de sus libros en ver la luz: Kodak-Ensueño.

En un valioso intercambio,  el nieto y estudioso del bardo hizo énfasis en los conocidos nexos estilísticos entre su abuelo (1878-1958) y el Poeta Nacional Nicolás Guillén (1902-1989), a quien el guantanamero dedicó, en un artículo en 1930 en el Diario de la Marina, una exégesis muy elogiosa por su poemario Motivos del Son.

Ambos autores distinguidos por la espiritualidad, ritmo y sensualidad en sus obras mantuvieron sólidos lazos de amistad y rica correspondencia en la que el camagüeyano confió el análisis de su quehacer poético al guantanamero, como se revela en el epistolario Boti-Guillén, publicado por la Editorial Oriente en 1985.


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