Fidel en Yoe Majín

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Guantánamo.-Yoe Majín es guantanamero, y quien desde la niñez en su barrio norte, conoció del líder cubano Fidel Castro. Desde entonces, la vida lo acercó mucho más al joven que atacó el Moncada, al Gigante de la Sierra Maestra, al artífice de la mayor obra: La Revolución Cubana.

Magín, como todos le nombran, reside en La Habana, y actualmente trabaja en el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, como Director Nacional de Prevención, Asistencia y Trabajo Social…

Aquí les dejo con sus impresiones sobre Fidel…Con el dolor y la tristeza que lo embarga por la partida física del líder histórico de la Revolución Cubana…FIDEL.

“Me sorprende la madrugada del 25 de noviembre del 2016 una noticia que no quería escuchar, se hace eco en mis oídos y pese a resistirme a ella, me arranca las lágrimas más duras, dolorosas y torrenciales vistas en mí. Eran por Fidel. Me había provocado llantos previos, llantos de alegría, llantos con sonrisa, llantos con ganas de repetir esos llantos, este era diferente.

“Recuerdo con fidelidad, a mi madre partiendo, enviada por él a Angola, me decía que tenía que dejarnos con la abuela Estrella porque tenía que ayudar a otros niños del mundo, mi hermano Osmany y yo no entendíamos para entonces, solo nos consolaba y bastaba el hecho de que si lo mandaba FIDEL era bueno.

“La familia entera se sumó al empeño desde posiciones de retaguardia. Tal hecho fue acompañado por una realidad no deseable para el niño que era, la vida me había reservado una enfermedad terrible, un cáncer precoz que en buen cubano puedo asegurarles…no pintaba bien. Innumerables viajes a La Habana desde mi Guantánamo.

“La atención amorosa, ejemplar, de calidad y gratuita de cada uno de los médicos, enfermeras y demás trabajadores del Hospital William Soler y del Hospital Oncológico de La Habana, la Doctora Long Chong que me atendía como a un hijo también era su ¨culpa¨. ¿Cuánto me había costado todo ese tratamiento de no haber triunfado Fidel el 1ro de enero del 59? ¿Lo habría podido pagar mi humilde, muy humilde familia?

“La respuesta es clara, NO, no podría contar esta historia, si, en medio de un insuperable dolor pero que necesito contar, esta historia que delata parte de los argumentos de mi amor por él y sus ideas.

“Él, FIDEL, y su glorioso 1ro de enero me permitieron hacerme ingeniero y luego trabajador social, él, FIDEL, me permitió partir y honrar a mi madre, y saldar la deuda que tiene cada ser humano de ayudar a los otros, por el también fui internacionalista, por el conocí al Comandante Chávez.

“Tuve el privilegio de compartir con él en varias ocasiones, su sensibilidad, su sed de saber, su humildad, su firmeza, sus sueños y hasta su dureza han marcado a muchos de nosotros. Tuve el privilegio de vivir su tiempo, de ser ordenado revolucionario por él.

“Conservo como un tesoro inarrancable algunas fotos en las que lo acompaño. Tengo también, aunque no lo quiera, el privilegio de llorarlo, de llorarlo de amor, de llorarlo sin consuelo a pesar de que el implacable tiempo nos aleja de esas fatídicas 10:29 p.m. del 25 de noviembre del 2016.

“A los amigos de todo el mundo que han manifestado su dolor y solidaridad le doy las gracias, pero sobre todo se las doy a él, a FIDEL, por haber estado y estar siempre. Eso no podrá cambiarlo nadie.

“Me desgarro ahora observando una foto histórica, Chávez regalándole una flor a Fidel, y tengo sin pretenderlo que parar estas letras que ahora comparto. ¡!!Que Viva FIDEL!!!”.

 


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