“En brazos de la patria agradecida”

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Fidel CastroGuantánamo. La noche y madrugada fueron más frías… Desde que supe la noticia a altas horas de la noche, mis ojos no se cerraron más… Dejó de existir físicamente Fidel, el el guía imbatible de la Revolución cubana.

Vinieron a mi mente imágenes históricas que recuerdan su impronta ¿dónde? ¡En todas partes! En cada rincón de Cuba y muchos sitios del mundo, haciendo siempre Revolución.

Saber de su enfermedad y longevidad no nos quitó la esperanza de tenerlo en vida por mucho tiempo… y fue mucho tiempo precisamente, el que dedicó a todos, hasta su último aliento.

Pensé en sus enemigos que pretendieron cientos de veces arrebatarle la vida. ¡Cuán solos deben sentirse envueltos en sus odios!

Sin embargo, han tenido que respetarlo por la fortaleza moral del líder, y porque somos más quienes admiramos al Comandante en Jefe de la Revolución Cubana.

El vacío que deja en mi alma la partida de Fidel me domina y apenas me brotan palabras de agradecimiento por lo que soy, por lo que somos…

Entonces recuerdo sus discursos y reflexiones, las obras inauguradas por él, las visitas a Guantánamo expuestas en un documental, las intervenciones en foros internacionales, su risa e hidalguía.

Recordé las veces que lo tuve cerca, durante el 26 de julio de 1995 en Guantánamo y la reinauguración del Museo de Arte Cubano, en La Habana… Entonces, como en sus años mozos, era incansable.

Presidio, exilio, Moncada, Granma, Sierra Maestra, duros años iniciales de la Revolución cubana, Crisis de Octubre, Girón, desmoronamiento del campo socialista…Bloqueo imperialista. ¡Con qué fuerza resistió tales embates!

¡Cuánta historia vivida! ¡Qué grandeza de guía para su pueblo que prefirió esta historia!

Su partida física enlutece a la nación, pero su impronta alienta, su ejemplo conmina, su altura moral llama a seguir la obra que iniciara y a la cual dedicó toda su vida.

Martí nos enseñó que: “… Cuando se muere en brazos de la patria agradecida, la muerte acaba, la prisión se rompe, comienza al fin con el morir la vida” 

 

 


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