El reto de Matthew vencido en Yateritas

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Plátanos, YateritasGuantánamo.- El huracán Matthew impuso a los trabajadores de la Unidad Empresarial de Base (UEB) Yateritas el reto de la recuperación lo más breve posible del plátano, su renglón agrícola principal, tras afectar las 219 hectáreas del colectivo en octubre pasado.

Y los reconocidos como los defensores incondicionales del cultivo en Guantánamo lo aceptaron con determinación, como han hecho durante más de 25 años frente a otras adversidades, entre ellas otros meteoros, intensas lluvias, vientos fuertes, plagas y enfermedades, escasez de fertilizantes, combustible y la electricidad.

“La tarea ha sido dura”, afirma Oscar Basilet González, jefe de un colectivo de 8 obreros vinculados directamente a la atención de 17 hectáreas de plátano del clon Burro Cemsa y una de otros cultivos.

Ellos vieron como los las ráfagas de los vientos del huracán arruinaron la finca, una de las mejores en Yateritas donde el Burro CEMSA alcanza un buen rendimiento, de entre 17 y 20 toneladas por hectárea al año, pese a al mal estado del sistema de riego y de los canales de drenaje.

Según Liuván Paumier Díaz, el director de la UEB, fueron derribados 48 000 quintales (unas 2 200 toneladas) de frutos en varias etapas de desarrollo, cantidad mayor que el plan del actual año fijado en casi 38 000 quintales (1 746 toneladas).

Solo pudieron recuperar 2 681 quintales para la venta liberada a la población y la entrega a entidades estatales en la ciudad de Guantánamo. Precisamente el colectivo perteneciente a la Empresa Agropecuaria San Antonio del Sur es el principal suministrador del alimento a la capital provincial, en donde surte a dos mercados y una placita.

“Como el resto de los colectivos, nosotros tuvimos que eliminar la matas caídas o partidas, acordonar las hileras con los residuos y fertilizar urgente con nitrógeno, primero, y luego con potasio para restablecer los campos” explica Basilet.

También 64 hectáreas del lugar fueron despojadas de las mangueras, micro-tubos y mini-aspersores de  riego, por la crecida del río Yateras, que atraviesa la plantación. Plátanos, YateritasFueron recuperados los componentes para los sistemas de 56 hectáreas.

Significativa es la pérdida de retoños e hijos que obtenían regularmente para la propagación vegetativa de variedades como el Burro CEMSA, el FHIA 21, el macho, el enano guantanamero y el 06 30, empleados en la renovación de unas 40 hectáreas cada año.

En total, los daños económicos inmediatos ascendieron a 2,7 millones de pesos, asegura Paumier, el director de la UEB, donde laboran 141 trabajadores directos al surco, organizados en colectivos agrícolas de entre dos y nueve integrantes, vinculados a todas las tareas de una finca.

La recuperación

A fines de los ´90 del siglo pasado Yateritas se hizo conocido entre los productores de plátano del mundo, cuando en una de sus fincas cosecharon un racimo de guineo recordista mundial, un Cavendish de 18 manos y 217 libras, suficientes para desbancar al titular anterior obtenido en una plantación de Ecuador.

Ese prestigio creció enfrentando las adversidades de la crisis económica que en Cuba es conocida como período especial y a pesar del paso del tiempo, el envejecimiento de sus sistemas de riego microlocalizado y el deterioro de los canales de drenaje.

Así la UEB se mantiene como la más eficiente en el cultivo del plátano en Guantánamo, con niveles de cosecha importantes y favorable calidad de los frutos. Sus resultados pudiesen ser mejores de no ser por las limitaciones que afrontan con la infraestructura para el riego, pues el agua está asegurada y los suelos son aluviales profundos, muy productivos.

A ese colectivo fue al que el huracán Matthew le planteó el reto y lo perdió.

El meteoro no pudo impedir que cumplieran el plan de producción del pasado año, porque hasta septiembre fueron sobrecumpliendo las metas mensuales.

Plátanos YateritasComo el fenómeno meteorológico los dejó virtualmente sin plátano, obligó a abandonar el sistema de pago por rendimiento y aplicar el salario básico a todos los trabajadores.

“El golpe al bolsillo fue duro también, pues pasamos de ganar mil y pico de pesos a los 255 de la escala hasta abril”, refiere Gustavo Cala Rivera, otro jefe de colectivo agrícola.

Para mitigar las afectaciones en Yateritas acometieron un plan emergente de siembra de boniato, calabaza, frijoles, tomate y berenjena destinados a la venta en la capital guantanamera. A esas cosechas sumaron la de guayaba, frutal sembrado en cuatro hectáreas donde no llega el regadío hasta el momento.

La fertilización a tiempo y la realización de todas las actividades culturales previstas permitieron dar el salto. Si entre enero y abril en Yateritas acopiaron 4 793 quintales, solo en mayo llegaron a los 3 457 lo que permitió reinstaurar el pago por resultados.

“Este mes dimos 600 quintales, el grueso de plátano Burro y una parte de calabaza, lo que nos da para cobrar 1 500 pesos por trabajador”, asegura Oscar Basilet González. Por su parte, Liuván Paumier Díaz, el director de la UEB, agrega que las cosas continuarán mejorando con el remplazo previsto este año de los sistemas de riego en tres fincas que totalizan unas 80 hectáreas a beneficiar, las cuales deben incrementar sus actuales rendimientos.

Igualmente asegura que de los campos más dañados por Matthew solo faltan por restablecer 8 hectáreas en las que sustituyen el regadío con un sistema por goteo donado a Cuba por una empresa extranjera.

A partir de junio y en lo adelante, los curtidos hombres y mujeres de Yateritas esperan cosechar no menos de 4 300 quintales (alrededor de 195 toneladas) cada mes para cumplir sus compromisos con la urbe guantanamera y otros destinos, para ratificar que, a pesar del huracán Matthew, se mantiene como el principal emporio del plátano en la provincia.

 

 

 

 


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