Día de los niños: alegría en toda Cuba

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Guantánamo.-  Cada tercer domingo de julio se celebra en Cuba el Día los niños, esos seres tan privilegiados de nuestra  sociedad. Por tal motivo, deviene oportunidad para reflexionar en torno a lo que significa la fecha para quienes tienen la alegría de saberse el tesoro más valioso.

Fue en la tarde de aquel 6 de julio de 1974. Nuestro invicto Comandante en jefe Fidel CastroRuz,  estaba  reunido en el Campamento de Pioneros del Parque Lenin, en La Habana, con un grupo de niños y niñas, y pidió a los niños y niñas en  inolvidable ejercicio de democracia, que  ellos mismos escogieran el día de su celebración.

«Entonces, como regalo a los maestros y como regalo a los padres, los pioneros vamos a proponer que el Día del Niño —igual que es el de las Madres y el de los Padres— en vez de ponerlo en una fecha fija, sea el tercer domingo de cada mes de julio… Y con eso, el Día del niño se acerca al 26. Estará todo el mundo alegre, todo el mundo feliz, todo el mundo de fiesta».  Fueron las palabras del líder histórico de la Revolución Cubana.

Esta es la razón por la que hoy,  todos los parques, plazas, instituciones culturales y deportivas, centros de recreación, calles y avenidas se visten de gala. En estos espacios, se reciben a los pequeños príncipes, dotados de toda la felicidad que emana ocupar un lugar importante en la sociedad.

Los niños viven un mundo donde la belleza y la ternura están a flor de piel y donde pueden tejer fantasías, participar libremente en la vida cultural, recibir antes y después del nacimiento todos los cuidados y tener garantizadas la educación, el acceso a la cultura, al deporte, a la seguridad…

Tener una atención médica gratuita que incluye la aplicación de vacunas para inmunizar a los pequeños contra trece enfermedades es también prioridad para los menores en este país que lucha  por mantener sus  conquistas sociales. También lo es, gozar de una educación gratuita en todos los niveles de enseñanza, incluyendo la educación especial.

 A ello se suma el expresarse libremente en foros y congresos, hechos alejados completamente de la prostitución infantil, la mendicidad y otros actos de violencia tan comunes en otras sociedades donde impera la economía de mercado. 

Cuba es el mejor ejemplo de que, a pesar de la falta de recursos económicos, se protege a la infancia. Por lo tanto, sirva este tercer domingo de julio para unir esfuerzos en virtud de situar sus derechos de los niños y niñas en el centro de los programas. Hagamos de este día un importante momento para valorar a quienes para todos los cubanos significa el tesoro más valioso: los niños.

 

 


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