Cubamotricidad 2020: uso del nasobuco en el deporte

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Cada vez existe mayor conciencia respecto al incremento de la ventilación pulmonar por el esfuerzo. Es decir, el aire inhalado y exhalado en cada respiración es muy grande.

Concretamente: de los 6-7 litros que ventilan los pulmones en reposo se puede pasar a 100-150 litros por minuto en esfuerzo intenso, y hasta 200-250 si se trata de un deportista de alto nivel en esfuerzo máximo.

Esta situación supone que un recinto cerrado posee cientos de litros de aire que se emplean por parte de los practicantes. Si uno de esos porta un virus, con toda probabilidad contagiará a alguno o todos sus compañeros.

Así expresa la Sociedad Española de Medicina del Deporte cuando de la pandemia de la COVID-19 en el alto rendimiento se trata. Y ese será el tema de la Mesa Redonda Actividad Física y Sars-CoV2 en el Congreso Internacional Online Cubamotricidad 2020, que sesionará los días 4 y 5 próximos desde la Universidad de Ciencias de la Cultura Física y el Deporte Manuel Fajardo (UCCFD), con el auspicio del Ministerio de Educación Superior.

Para su moderador, el doctor Jorge Pavel Pino Rivero,  «la comunidad científica en el mundo estudia y evalúa los impactos sobre la salud física y mental de esta pandemia sin criterios conclusivos, pero de lo que sí tiene plena conciencia es de la repercusión que ha tenido sobre la humanidad».

«Hasta el 30 de noviembre de 2020 se habían contabilizado aproximadamente 1,47 millones de muertes debido al virus, según el último parte de la Organización Mundial de la Salud (OMS)», indica el exdirector del Instituto de Medicina del Deporte (IMD) y actual líder del Centro de Investigaciones del Deporte (CIDC).

«Hay más de 63,6 millones de casos en el planeta. Con la pandemia todos tenemos que ver, de una forma u otra, y mientras se escribe y publica sobre su repercusión en el orden biológico y mental, coincidimos en su alta letalidad y prevalencia de problemas sicológicos, alcanzando esa última casi al 50% de los afectados», confirmó.

MASCARILLAS PARA ATLETAS DEL ALTO RENDIMIENTO

El deporte es una actividad altamente demandada, que si bien ofrece grandes beneficios para la salud, desde el punto de vista de esta enfermedad tiene dos enormes inconvenientes en la transmisión de la infección: el contacto y cercanía física entre los deportistas, y el elevado incremento de la ventilación pulmonar.

En los deportes, sobre todo los de combates y equipos, hay contacto entre los atletas, tanto en entrenamientos como en competiciones. Eso favorece la propagación de la infección entre portadores sintomáticos o asintomáticos.

«El uso de las mascarillas en el deporte resulta polémico para la comunidad científica. El llamado nasobuco quirúrgico es el más apropiado, o sea el que usan los médicos durante las operaciones, aunque los hay sofisticados que no superan a esos», indica Pino Rivero, miembro de la comisión médica de Panam Sport.

«No existen evidencias de que el uso del nasobuco quirúrgico tenga efectos perjudiciales para la salud del deportista, pero se recomienda emplear uno nuevo en cada sesión de entrenamiento o competición, y cambiarlo cuando se humedezca o ensucie», detalló.

Un comunicado de la citada Sociedad Española de Medicina del Deporte concluye que los estudios realizados coinciden en que las medidas de prevención en la vida normal, consistentes en distancia social, limpieza y uso de mascarillas, son imprescindibles para el control de la enfermedad.

Igualmente, que el uso de la mascarilla quirúrgica en prueba de esfuerzo máximo no disminuye los parámetros cardiorrespiratorios, metabólicos y de rendimiento del deportista, aunque afecta los parámetros de confort en el área de nariz y boca, contraria a la FFP2, que afecta fundamentalmente en lo primero.

No se ha constatado ningún efecto secundario con el uso del nasobuco quirúrgico, en reposo o ejercicio, siempre que se emplee adecuadamente.

«La conservación de la salud es el principal objetivo del trabajo del médico, por ello ante la COVID-19 sus recomendaciones buscan prevenir el contagio y evitar la propagación del mortal virus», argumenta Jorge Pavel, igualmente integrante del comité ejecutivo del Comité Olímpico Cubano.

«A las conocidas medidas de protección, distancia social, limpieza y uso de nasobucos, se deben sumar otras complementarias en la práctica del deporte. Entre esas destaca el uso de mascarillas en los recintos cerrados».

«En Cuba, lo dictado por el Ministerio de Salud obedece a estudios internacionales promovidos por la OMS, así como a las propias prácticas del sistema de salud y la medicina del deporte, de reconocido prestigio mundial», concluyó el investigador agregado y médico deportivo.

Tomado de JIT


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