Crimen de Barbados: 40 años y aún duele

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Guantánamo.- Ha pasado 40 años y el Crimen de Barbados aún estremece las fibras más sensibles de cualquier ser humano porque basta solo un poco de nobleza moral para solidarizarse con las víctimas y sus familiares. Aún los corazones cubanos se sienten detenidos como aquel 6 de octubre de 1976. Y duele…

La historia del terrorismo de Estados Unidos contra Cuba llegó su punto más espantoso cuando terroristas de la peor calaña respaldados por el gobierno norteamericano, hicieron estallar en pleno vuelo el avión CUT 1201, de Cubana que cayó al mar en las costas de Barbados.

Para quienes no lo recuerdan o no vivieron ese día,  sin embargo, aún duele atentado terrorista a causa de la explosión de dos bombas que fueron colocadas en el interior del vuelo 455 de Cubana de Aviación con destino a La Habana.  Por ello, las  familias lloran la pérdida de 73 vidas inocentes y esperan Justicia.

Una estocada por la espalda, un arañazo a traición, eso fue el alevoso crimen. Al poco tiempo se supo toda la verdad. El crimen fue orquestado en Caracas, Venezuela, por los terroristas de origen cubano Luis Posada Carriles y Orlando Bosch Ávila quienes emplean a los venezolanos Hernán Ricardo y Freddy Lugo para realizar la colocación de las bombas dentro del avión.  

En el atentado terrorista perdían la vida 73 personas, 11 jóvenes guyaneses que estudiarían Medicina en Cuba, cinco funcionarios de la República Popular Democrática de Corea y 57 cubanos y 16 esgrimistas del equipo juvenil, con sus entrenadores. Regresaban al país llenos de júbilo tras conquistar todas las medallas de oro del cuarto Campeonato Centroamericano y del Caribe de Esgrima, celebrado en Caracas, Venezuela.

El 6 de octubre de 1976, estos atletas dijeron adiós a la vida en plena flor de su juventud. La bomba segó sus vidas y todo parece indicar que al cabo de 40 años,  no  habrá nuevas condenas para los culpables ni para quienes los han apañado durante tanto tiempo. Hoy no podemos decir que el dolor se comparte, el dolor se multiplica.


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