Bloqueo: Más de medio siglo

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Bloqueo de los estados Unidos contra CubaGuantánamo.- Sin lugar a ningún tipo de dudas, lo impuesto por los Estados Unidos a Cuba no es un embargo, sino un férreo bloqueo; así lo evidencia  la presentación de la resolución “Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los EEUU de América a Cuba”.

 

En 1991, durante el cuadragésimo sexto período de sesiones de ese organismo, por primera vez Cuba presenta un proyecto de resolución que exigía poner fin al cerco yanqui, pero debido a las presiones del gigante del Norte contra muchos países, se decide posponer el tema.

La promulgación de la Ley Torricelli y su carácter predominantemente extraterritorial, en 1992, favorecen más aún las condiciones para que el gobierno de la Isla volviera a presentar el mencionado proyecto de resolución y fuera votado en dicha Asamblea.

Desde esa fecha, todos los años el Secretario General de las Naciones Unidas solicita a las entidades de ese sistema y a los Estados miembros la elaboración de su informe al respecto y por su parte el Estado cubano, a través de los organizamos de su administración central, también confecciona similar documento.

A su vez los estados miembros y las agencias, fondos, programas y organismos del sistema de las Naciones Unidas envían sus respuestas al Secretario General para que este realice su informe a la Asamblea.

Por supuesto que el apoyo de la mayoría se hace cada vez más creciente demostrado por los votos a favor, las abstenciones y los contrarios, pero no por ello se levanta el bloqueo, sino que de medida en medida se las han ingeniado para arreciarlo y de esa forma burlar una decisión del organismo internacional que debe regir el destino del mundo.

El bloqueo de EEUU contra Cuba es el más largo de su tipo impuesto a país alguno a lo largo de toda su historia y es considerado un acto de genocidio refrendado en la Convención de Ginebra para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio, del 9 de diciembre de 1948.

Someter a la nación cubana a condiciones de existencia que conduzcan a su destrucción física total o parcial, tratando de asfixiarla económica y socialmente para derrocar su Revolución, no es otra cosa que un acto de genocidio.

El bloqueo ha ocasionado daños económicos al pueblo cubano ascendentes a 86 mil 108 millones de dólares en exportaciones, producciones y servicios, atrasos tecnológicos, robo de cerebros…

Las sanciones de Estados Unidos contra Cuba no se ciñen al contexto bilateral, sino que se aplican fuera de ese país contra empresas y ciudadanos de otros.

La Torricelli, aprobada en 1991, cortó drásticamente el comercio de medicinas y alimentos que Cuba mantenía con subsidiarias de compañías norteamericanas asentadas fuera de su territorio, ascendente entonces a 718 millones de dólares.

Prohibía además la entrada a puerto estaunidense por 180 días de buques de cualquier nacionalidad o bandera que arribaran a puerto cubano o transportaran mercancías desde o hacia la Isla, amenazados de ser incluidos en una lista negra.

Esta vez la sesión de las Naciones Unidas transcurre en un escenario inédito, luego del restablecimiento de relaciones entra La Habana y Washington, en julio pasado, aunque el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por más de medio siglo sigue en plena aplicación, porque desde 1996 se convirtió en ley del Congreso norteamericano, al cual corresponde levantarlo en sus principales aspectos.

Así lo estipula la Ley Helms Burton, que otorga garantía de ley a todas las prohibiciones del bloqueo e intenta impedir la inversión extranjera en Cuba, a la vez que institucionalizó la subversión, financiada y dirigida por el gobierno de la Casa Blanca como método coercitivo para doblegar la voluntad independentista del pueblo cubano.

Entre el 28 de septiembre y el 3 de octubre, la Asamblea celebró su 70 debate general anual, foro en el que si bien fue amplio el respaldo al acercamiento Washington-La Habana, igual lo fue el llamado al fin del prolongado cerco.

La plenaria escuchó a 47 jefes de Estado o de Gobierno y cancilleres abogar por el cese del bloqueo, medida que recibió calificativos de anacronismo, injusticia, obstáculo al desarrollo, acto sin sentido, reliquia de la guerra fría y asfixia para el pueblo de la isla.

Obama reiteró en su discurso el pedido al Congreso de eliminar las sanciones, consideradas por Cuba un obstáculo para la normalización de los vínculos bilaterales, queda al expectativa de ver cómo votará su país en esta ocasión en la que nuevamente, el mundo dirá NO a esa genocida política.


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