
Guantánamo.- En escenario pandémico, de necesario aislamiento social, medidas organizativas del sector docente -para el seguimiento al autoestudio en casa- han facilitado a los maestros de la Escuela 14 de Junio, de Guantánamo, el trabajo con sus alumnos, un total de 169 con necesidades educativas especiales en las áreas sensoriales de la visión y la audición.
Yaima Salas Ruiz, directora de este plantel de referencia nacional, por 16 años Vanguardia en el país, en intercambio con la Agencia Cubana de Noticias se refirió a la actual dinámica de preparación de sus escolares, a través de las teleclases, un reto doble para esta instrucción -señaló- atendiendo a las exigencias diferenciadas de cada alumno, según su discapacidad física.
Maestros, especialistas y auxiliares de esta rama pedagógica asumen con protagonismo hoy la tarea, que es desafío también para los propios estudiantes y los familiares, un eslabón valioso en el cumplimiento del estudio independiente, con quienes la escuela desde el trabajo a distancia mantiene estrecho vínculo, vía telefónica, online o con visitas a los domicilios, para acercar las orientaciones curriculares.
Apuntó la directiva que sus alumnos siguen hoy, por el Canal Educativo, la parrilla televisiva orientada al nivel primario de la educación general, con algunas adaptaciones acorde a sus necesidades especiales, contenidos que les permitirán avanzar en las asignaturas básicas y los pondrán en mejores condiciones una vez retomadas las clases presenciales.
El trabajo sistemático y coordinado entre hogar y escuela constituye clave del éxito en esta enseñanza, una fórmula que bien practican los docentes de “la 14 de Junio”, quienes en la Villa del Guaso ofrecen atención especializada y diferenciada a estudiantes ciegos, de baja visión, ambliopes, estrábicos, sordos e hipoacúsicos, desde su primera infancia hasta el sexto grado.
En el actual contexto marcado por la presencia global de la COVID-19, estos alumnos disponen en sus hogares de los medios para su preparación -comentó Salas Ruiz-, incluidas las máquinas Braille destinadas a los invidentes, facilitadas por la escuela para el seguimiento al programa docente televisivo, iniciado en enero último y desde marzo con una segunda etapa de trasmisiones.
La Máster en Ciencias de la Educación explicó de las complejidades del autoestudio tanto para los chicos con limitaciones visuales, como auditivas, quienes precisan muchas veces de la grabación y doble reproducción de cada teleclase, para interiorizar los contenidos y tomar copia al pie de la letra.
En periódicos despachos metodológicos se controla el respaldo del claustro a estas tareas, y el cumplimiento de otras como la confección de medios didácticos, algo de lo que se hace eco el plantel en las redes sociales, viable plataforma en estos tiempos para la orientación de actividades, publicación de ejercicios, y convocatorias extracurriculares, como concursos infantiles.
#PorLaCalidadFormativa es uno de los hashtags promovidos desde el perfil de la Escuela 14 de Junio en Facebook, donde se divulgan además los avances de sus pioneros, y artículos orientados a maestros y padres para en el trabajo con los niños desarrollarles la motricidad fina y sus habilidades lingüísticas.
En entrevista a la ACN Maritza Romero, jefa del departamento de Enseñanza Especial en la Dirección Provincial de Educación, reconoció el desempeño de los maestros en el trabajo a distancia, y llamó a la familia a brindar todo el apoyo a sus hijos para cumplir los horarios del estudio en casa, un período que deben aprovechar -dijo- para avanzar en el contenido de sus materias.
De los 51 docentes de “la 14 de Junio” la funcionaria elogió, también, su quehacer paralelo en el huerto de autoabastecimiento, y el respaldo diario de una treintena de su personal de servicio en el Centro de Aislamiento para sospechosos de COVID-19, que una vez recesadas las clases presenciales se habilitó en la acogedora residencia del plantel.
