Guantánamo.- Las puertas del tribunal antimperialista de pioneros devenidos verdaderos juristas, volvieron a abrirse en reclamo de la libertad inmediata de Los Cinco y su regreso a la Patria, cuando nos adentramos en el año 14 de sus inhumanas condenas.A los educandos de las enseñanzas primaria y secundaria se sumaron los de la Federación de Estudiantes de la Enseñanza Media, FEEM, y Combatientes de la Revolución Cubana, ACRC, en representación de todo el pueblo guantanamero, para unir acciones en la demanda de justicia y la inmediata excarcelación de los antiterroristas cubanos retenidos en EEUU.
Las voces fueron más altas en el tribunal que acusó al gobierno norteamericano y sus cómplices de proteger a verdaderos asesinos confesos, como Luís Posada Carriles, autor del derribo en pleno vuelo, en 1976, de la nave de Cubana de Aviación, en la que perdieron la vida 73 personas.
Entre ellos viajaba Ramón Infante, guantanamero víctima del terrorismo, cuyo nombre lleva el Instituto preuniversitario urbano escogido como sede de las iniciativas.
Los más pequeños dibujaron para los Héroes injustamente prisioneros en el imperio, mientras los mayores escribieron cartas al Presidente Obama, exigiendo el regreso de Los Cinco y transmitiéndoles a Gerardo, Ramón, Fernando, Antonio y René, la solidaridad humana que merecen.
Otros, alegres y profundos a la vez, exponían sus investigaciones relacionadas con el tema como miembros de las Sociedades Científicas de estudiantes.
Por su parte el destacado escritor guantanamero Eldis Baratute presentó el libro Los Héroes Prohibidos, de Ricardo Alarcón de Quesada, un excelente acercamiento testimonial al caso más controvertido de la historia actual de la jurisprudencia estaunidense.
Otra jornada que demuestra la firmeza y pujanza, que irradian Los Cinco hacia Cuba y el mundo, ante la aborrecible arrogancia imperial, aún en la distancia y la oscuridad que pretende ensombrecer sus almas.











