Guantánamo.- Casi por altavoces se escuchaba, en perfecto inglés, el alegato de la defensa del pionero que representaba, en dramatización, al presidente Obama durante la sesión del tribunal antiimperialista de escolares, devenidos verdaderos juristas, en reclamo de la inmediata libertad de Los Cinco y su regreso a la Patria.
Ellos casi cumplen 14 años de inhumanas condenas en el imperio. Gerardo Hernández Nordelo, Ramón Labañino Salazar, Antonio Guerrero Rodríguez y Fernando González Llort, guardan prisión en Estados Unidos, sancionados a penas de hasta dos cadenas perpetuas. A René González Sehwerert, tras cumplir completamente la condena una jueza de tribunal, le impusotres años más de una supuesta libertad supervisada, en Miami, predio de los grupos radicales anticubanos contra los cuales él declaró.
Los cinco patriotas cubanos penetraron organizaciones terroristas que accionan en Miami con total impunidad, con el objetivo de alertar y prevenir acciones criminales contra su país. Una vez informado el Gobierno de EEUU la respuesta fue procesarlos y encarcelarlos.
En un ambiente totalmente hostil, en medio de una farsa judicial, los antiterroristas fueron condenados, solo por evitar que ocurrieran actos de esa índole contra su país e incluso contra los propios estaunidenses.
La decisión de la legislatura norteamericana ha sido de los actos más bochornosos del sistema judicial de ese país, autoerigido como el “más democrático del mundo”, en toda su historia. La única manera de hacer justicia en este amañado proceso es liberarlos inmediatamente.
Por eso los días cinco de cada mes Pioneros, alumnos de la Federación de Estudiantes de la enseñanza Media, FEEM, de la Federación Estudiantil Universitaria, FEU, jóvenes, Combatientes de la Revolución, y el pueblo guantanamero en general, unen acciones para demandar la inmediata excarcelación de los cinco patriotas.
Escuché cuando las voces se alzaron en el imaginario Tribunal para acusar al Gobierno norteamericano de proteger a verdaderos asesinos confesos, como Luís Posada Carriles , autor del derribo en pleno vuelo de la nave de Cubana de Aviación, en la que perdieron la vida 73 personas.
Entre ellos viajaba Ramón Infante, cuyo nombre lleva el Pre Universitario Urbano en la ciudad de Guantánamo, escogido como sede de las iniciativas.
Me pregunté cuántos norteamericanos conocen verdaderamente el caso de Los Cinco, a cuántos se les ha negado el derecho soberano de la información al respecto.
En una de sus cartas Gerardo me comentó sobre el muro de silencio levantado a esta causa.
Este cinco de febrero los pequeños dibujaron para los Héroes, los mayores escribieron cartas a Obama, exigiéndole la libertad de Los cinco y transmitiéndoles a Gerardo, Ramón, Fernando, Antonio y René, la solidaridad humana que merecen.
Otros, alegres y profundos a la vez, exponían investigaciones relacionadas con el tema, en su carácter de miembros de las Sociedades Científicas de estudiantes.
Por su parte el escritor guantanamero Eldis Baratute presentó el libro Los Héroes Prohibidos, de Ricardo Alarcón, un excelente acercamiento testimonial al caso más controvertido de la historia de la jurisprudencia estaunidense.
En Guantánamo esta fue otra jornada que demuestra la firmeza y pujanza que irradian los CINCO hacia Cuba y el globo terráqueo, aún en la distancia y la oscuridad que pretende ensombrecer sus almas.
Gerardo, Ramón, Fernando, Antonio y René, detrás de los barrotes son más libres y continúan dispersando su energía a todos los cubanos y compatriotas dignos del mundo.
Aquí se prefiere preservar las conquistas de la Revolución y para ello, al ejemplo de generaciones precedentes que dieron hasta sus vidas por lo que hoy se disfruta, se suma la intransigencia y decoro de los Héroes Prisioneros del imperio.











