Guantánamo.- Cuando le restan algunas jornadas a la cosecha cafetalera 2011- 2012, y con un importante nivel del grano aún por recoger en los campos del territorio, la provincia de Guantánamo, supera el millón 185 mil latas de café acopiado y sigue contribuyendo a la campaña nacional, con el aporte de más del 36 por ciento del total de toneladas previstas por el país, dentro del programa de sustitución de importaciones.
Con más de 4 mil latas de café maduro, mayoritariamente de la variedad Robusta, que se concentra en los cafetales del municipio El Salvador, el tercer productor del grano en la provincia. Guantánamo debe culminar la zafra con cerca del millón 190 mil latas, cifra muy superior a las 980 mil 918 previstas.
Desde finales de diciembre Maísí, el mayor municipio productor del grano en el país, cumplió su estimado de 410 mil 244 latas y termina la contienda con unas 583 mil, es decir a más del 142 por ciento de su cumplimiento. Junto al territorio más oriental de Cuba, los restantes siete municipios cafetaleros de la provincia también cumplieron sus compromisos de acopio, por encima del 103 por ciento.
Entonces, más allá de las loas y ante la diferencia numérica, fundamentalmente de Maisí, entre su plan y aporte real, vale la pena preguntarse ¿Cuán bien hechos estuvieron los estimados previo a la cosecha? ¿Se conocía realmente la cantidad de grano existente en los cafetales guantanameros?
Varias pueden ser las respuestas de estas interrogantes y sin dudas la campaña que culmina parece trazar la senda de la verdadera recuperación cafetalera del territorio y dejar atrás la estela de incumplimientos que tuvo la provincia en las contiendas anteriores, sobre todo en la del 2010- 2011, la peor zafra desde el triunfo de la revolución.
Para el ingeniero Raúl Lafita Frómeta, funcionario que atiende la actividad “Además de la mejor organización que tuvo la campaña, este año, desde el punto de vista climático, fue muy bueno para el café, no hubo los grandes picos de maduración que provocan las abundantes lluvias unidas a las altas temperaturas, y que impide un mejor control del cerezo y hacen que se caigan muchos granos”.
“Pero, sobre todo debe tenerse en cuenta que el floración del café en el mes de mayo no se perdió y esto hace aumentar los volúmenes del grano en los campos, por lo que deben tenerse estas precisiones en los territorios para, si es necesario, readecuar los estimados”.
Especialistas del grupo empresarial de montaña en Guantánamo coinciden también en que hubo una mejor preparación de la contienda a nivel de territorio y de forma de producción, unido a la entrada a tiempo de los insumos necesarios, la mejora de los campamentos que se utilizaría, reparación de las despulpadoras, la labor efectiva para evitar el robo y desvío de café hacia otras provincias y el comprometimiento de las recolectores serranos que participarían en la campaña, a la postre decisoras en estos resultados.
“Junto a la adecuada estrategia de recolección, donde se redujo el número de movilizaciones de estudiantes y trabajadores, que generan gastos innecesarios a la economía, y una mayor incorporación de las fuerzas serranas y sus familiares, quienes asumen la recogida motivados por los atractivos precios con que el productor les paga la lata, por encima de los 20 pesos” explica el ingeniero Joaquín Ruiz, jefe de cosecha de café en la provincia.
Con el objetivo de recuperar la producción nacional, el pasado año el Gobierno decretó el incremento del precio de compra a los productores de la lata de café, de primera calidad, a 50 pesos, más del doble del fijado anteriormente.
“Podemos hablar que por vez primera realmente se compra el producto por su calidad; los productores tienen que trillar bien el cerezo y por esto se es exigente en las despulpadoras. En Maisí, por citar un ejemplo, casi todo el café que se entrega es de primera, producciones que luego son procesadas en la guantanamera empresa beneficiadora AltoSerra, tanto para el consumo nacional como para la exportación”.
La provincia también marchó con un buen paso en el despulpe con más de 906 mil latas despulpadas de las 702 mil 881 planificadas. Este proceso industrial permite enviar hacia las plantas beneficiadoras un café de alta calidad que luego de ser procesado industrialmente se dirige al consumo social y la exportación.
El directivo también señala que “hubo un mejor tratamiento a los cafetales, programa que continúa en cada forma de producción y productor y que debe tenerse en cuenta para hacer los venideros estimados que fueron muy conservadores en esta cosecha”.
Como parte del programa de reordenamiento cafetalero en Guantánamo se plantaron más de mil 700 hectáreas de café y se resembraron otras 3 mil, creándose viveros en fincas de productores particulares y en unidades estatales, para garantizar semillas de mejor calidad. Esta actividad permitirá ir, paulatinamente incrementando los niveles de rendimiento agrícola hasta lograr por campaña unas cinco mil toneladas de café oro.
Este importante rubro exportable está llamado a aportar más a la economía cubana y tiene en el Alto Oriente a un decisor territorio, donde en la actualidad se obtiene un producto de excelente calidad, muy demandado fundamentalmente en el mercado europeo y occidental, y que en muchas ocasiones se comercializa por encima de los actuales precios internacionales. Los resultados de la actual cosecha 2011- 2012 estimulan y señalan el camino de la definitiva recuperación cafetalera, urge entonces mantener el paso y no volver a perder la senda reencontrada.











