Guantánamo.- Actualizar el modelo económico social cubano es un gran reto para todos los que vivimos en la Mayor de las Antillas, responsabilidad compartida que debe ser asumida concienzudamente, porque de lo que haga cada cual dependerá el éxito de los Lineamientos aprobados en el Sexto Congreso del Partido Comunista de Cuba y la continuidad de la Revolución, que ratifica su carácter socialista.
Así lo confirmó la Primera Conferencia Nacional de la organización partidista que concluyó ayer con las palabras del Presidente de los Consejos de Estados y de Ministros, General de Ejército Raúl Castro Ruz, donde convocó a trabajar con orden, disciplina y exigencia.
El dirigente político, una vez más insistió en el papel que le corresponde al Partido como única institución capaz de garantizar la unidad de todo el pueblo en torno a su Revolución. Por lo que es deber, en primera instancia, de cada uno de sus núcleos y miembros por separado, controlar a todos los niveles el desarrollo de los diferentes procesos.
Sin lugar a equivocación, el discurso del máximo dirigente político en el país fue un puntillazo a los enemigos de dentro y fuera, que desde las más variadas posiciones sueñan con ver derrumbado el proyecto social que construimos, más socialista que nunca y que perfecciona métodos y estilos de trabajo.
Agencias de prensas, canales de televisión de todo el mundo se hacen eco de la noticia, y dentro de la Isla, de punta a cabo, las ideas expuestas por Raúl toman fuerza en los debates informales de quienes salieron hoy a cumplir con sus deberes diarios.
La Primera Conferencia Nacional del Partido demostró la fortaleza de mantener hasta ahora un solo Partido, legado por Martí, centrado en los análisis de su vida interna y en su relación con las diferentes organizaciones de masas y el pueblo en general, y que se ratifica como fuerza dirigente superior de la sociedad y del Estado. Bajo un mismo objetivo, el del desarrollo y progreso económico, social y humano, son evaluados puntos de vistas diversos.
La participación activa y democrática del pueblo, de donde se nutren las filas del único Partido posible, enriquece la marcha de las transformaciones que tienen lugar hoy en Cuba, puesta de manifiesto en la amplia discusión popular del Proyecto de Lineamientos de la Política Económica y Social, previo al Sexto Congreso, el que tomó en cuenta cada planteamiento para conformar definitivamente lo que son hoy los Lineamientos.
“Defendemos el sistema del partido único frente al juego de la demagogia y la mercantilización de la política”, aseguró Raúl, para no dejar espacio a las dudas.
La constancia del Partido en relación con todo lo que le rodea, porque nada le ha de ser ajeno, el ejemplo de su membresía, el trabajo objetivo y sin secretismo inútil de la prensa, como mencionó el General de Ejército en su discurso, junto a la labor fiscalizadora de los dirigentes y el intercambio sincero de opiniones sobre los temas más polémicos de la sociedad actual, permitirá crecernos y adoptar soluciones a tiempo y necesarias para alcanzar los objetivos trazados en el Congreso y ratificados en la Conferencia Nacional de la organización.
La batalla que libra Cuba por la eficiencia económica, la lucha contra la corrupción y el delito y el deseo expreso de corregir los errores cuando se cometen, fundamenta el espíritu renovador del modelo económico y social; para ello, se cuenta con el hacer de todos los ciudadanos, sobre la base de que “Patria, Revolución y Socialismo, están fusionados indisolublemente.” En ese sentido, desde todos los frentes, se precisa el actuar consecuente, apegado al enfrentamiento a lo que está más hecho.
Cuba continuará siendo socialista bajo la dirección de un solo partido, para ella y para el mundo, un principio ineludible que bien quedó confirmado en la Primera Conferencia Nacional del Partido Comunista.











