Guantánamo.- Elpidio Ramírez Londres, presumiblemente el guantanamero de mayor edad, confía en su aceptable estado de salud y optimismo para arribar el próximo 16 de noviembre a la edad provecta de 112 años.
Me siento bien, dispuesto a durar un poco más, aseguró hoy a Solvisión el longevo, el cual camina sin más ayuda que un bastón, prescinde de asistencia para bañarse y comer, y disfruta de una
memoria poco común en quienes que han llegado a la condición de centenarios, o como él la han sobrepasado con creces.
Escuché el discurso de Raúl en la Asamblea Nacional del Poder Popular y espero ver hechos realidad algunos de los propósitos que planteó, subrayó el anciano, al cual 2011 le deparó, sin embargo, dos sensibles pérdidas: los decesos de su primogénita Tomasa, a los 84 años, y de Máximo, el segundogénito, con 82.
Ambos acontecimientos luctuosos entristecieron, pero no desanimaron a este anciano guantanamero, a cuyo hogar en la barriada sur de esta ciudad, acudieron durante las festividades del nuevo año, la mayoría de los nueve vástagos sobrevivientes, de los 16 que creó.
Ramírez Londres ha disfrutado del infrecuente privilegio de vivir en tres centurias: nació el 16 de noviembre de 1900 en Veguita del Sur, municipio de Imías, y en consecuencia ha asistido a los siglos XIX, XX y al actual.
Con su largo durar, ha superado y hecho justicia a la tradición, según la cual los nacidos con el siglo están destinados a vivir 100 años. “Una de mis hermanas vive en Ciego de Ávila y no pudo venir este año, otra está enferma”, especifica el sexagenario Antonio Ramírez, el más joven de la prole y el que con más asiduidad acude a “darle vueltas”.
Entre los descendientes vivos del anciano figuran, además de sus nueve hijos, 79 nietos, 141 bisnietos, decenas de tataranietos y seis choznos. Después del fallecimiento Benjamín Godrón Noet, en 2009, a los 117 años de edad, es probable que Elpidio ocupe actualmente el centro del
más viejo entre más de 80 centenarios que habitan en Guantánamo.
Un estudio sobre longevidad, llevado a cabo en este territorio a principios del anterior trienio, localizó a 15 abuelos con más de 105 años. La esperanza de vida del guantanamero, como promedio, se extiende hasta los 77 y sólo el 12,7 por ciento de su población clasifica en la
tercera edad, por lo que es considerada la provincia más joven de Cuba.











