Guantánamo.- El Doctor Manuel Iturralde Vinent sostiene un sui generis criterio, según el cual es preciso instruir al hombre no sólo para que proteja a la naturaleza, sino paraprotegerse de ella.
Este científico cubano, reconocido internacionalmente, aconseja introducir la educación sobre riesgos geológicos y su mitigación, en los programas de las enseñanzas primaria, secundaria, profesional y no formal, en la ínsula caribeña.
Presidente de la Sociedad Geológica de Cuba, Iturralde Vinent, recalca la importancia de dar ese paso, para inculcar en las nuevas generaciones la importancia de tales riesgos, caracterizados por su impredictibilidad y letales consecuencias.
El también investigador del Museo Nacional de Ciencia Natural, subrayó que los eventos geológicos generadores de riesgos para la salud, la vida y el medio ambiente resultan de la acción de fuerzas imposibles de controlar por el hombre.
Aclaró que, sin embargo, la vulnerabilidad o predisposición a sufrir pérdidas y dañospor la exposición al impacto de un peligro de determinada severidad, sí es cuestión que depende del
comportamiento humano. Es la actitud irresponsable del hombre la que incrementa los riesgos y su vulnerabilidad ante los elementos naturales, agregó.
Señaló el investigador que el crecimiento de la población ha obligado a establecer asentamientoen regiones cada vez más cercanas a los sitios de ocurrencia de eventos catastróficos. En
otras palabras, dijo, la vulnerabilidad de la humanidad crece exponencialmente con el aumento poblacional y de los grandes conglomerados urbanos e industriales.
A diferencia de terremotos, erupciones volcánicas y tsunamis, que ocurren de manera súbita(por la liberación de energía del interior en breve espacio de tiempo), existen eventos naturales que segeneran de manera lenta y acumulativa, durante decenas y miles de años.
Entre ellos mencionó los movimientos seculares del terreno, que tienen lugar a velocidades medidas en milímetros por año, y con el tiempo provocan cambios en el relieve y afectan a edificios, costas y curso de los ríos.
Entre los eventos menos conocidos de carácter geológico que potencialmente pueden ocurrir en las islas del Caribe, se incluyen, según Iturralde, las concentraciones naturales de elementos
venenosos.
A su entender, se han difundido bastante los riesgos provocados por los procesos industriales y otras actividades humanas por la las aguas, suelos y atmósfera, sin embargo, a nadie –salvo a los especialistas- parece obvio que de manera natural ellos puedanpresentar concentraciones elevadas
de ciertos componentes, directa o indirectamente dañinos para la salud.
En las Islas del Caribe –sentenció en abono de su tesis-, existen manantiales naturales de agua salada, que contaminan los suelos y las corrientes fluviales; otros desprenden gases provenientes del interior de la tierra (cuya respiración prolongada puede ser dañina) y unos terceros contienen elementos y sustancias tóxicas que pueden concentrarse en el suelo o la vegetación.
Advirtió Iturralde finalmente que , aparte de esos peligros, no debemosdesdorar a cierto tipo de rocas en cuya composición entran elementos y sustancias peligrosas, tanto por su toxicidad, como por la actividad radioactivaque transfieren a los suelos, las aguas y la vegetación.











