Pablo de la Torriente Brau: el legado inextinguible

E-mail Imprimir PDF
Usar puntuación: / 0
MaloBueno 

Pablo de la Torriente BrauGuantánamo.- Este 19 de diciembre se cumplirán 75 años de la muerte de Pablo de la Torriente Brau, en Majadahonda, cerca de Madrid, defendiendo a la República española, apenas siete días después de cumplir 35 años.

 

El destino hizo que el destacado revolucionario y periodista naciera el 12 de diciembre de 1901, en San Juan, Puerto Rico. Sin embargo, nadie puede negar que Pablo sea cubano, pues su existencia intensa y apasionante tuvo en la Mayor de las Antillas el escenario adecuado para vivirla a plenitud, tanto como periodista agudo y comprometido, como luchador antidictatorial y antiimperialista.

Conoció a Cuba muy pequeño, cuando junto a su padre regresaba de un viaje a Santander, en España.  En La Habana comenzó a ir a la escuela. El regreso a Borinquen fue para que la familia dejara atrás a la patria natal y se radicara en la patria adoptiva, esta vez en Santiago de Cuba.
A la edad de nueve años escribió su primer artículo, para el periódico El Ateneísta.

Cuatro años después ingresó en el Instituto de Segunda Enseñanza de la capital oriental. Terminó el bachillerato en La Habana, donde los de la Torriente Brau establecieron nueva residencia.
Por entonces publicó artículos en la revista Nuevo Mundo, de la que fue igualmente redactor, repartidor y agente de suscripciones.

Trabajó en la Comisión de Adeudos de la Secretaría de Sanidad, hasta que pasó a ser secretario en el bufete de don Fernando Ortiz Fernández. Es una época crucial en la vida de Pablo. El 28 de febrero de 1930 se publicó su primer libro de cuentos, "Batey", y en el bufete de don Fernando conoce a otro extraordinario cubano, el joven luchador antiimperialista Rubén Martínez Villena.

Nace una amistad que profundizaría los sentimientos revolucionarios de Pablo a tal punto que su intensa actividad política contra el tirano Gerardo Machado lo obliga poco después a interrumpir sus estudios de Derecho Diplomático y Consular, en la Universidad de La Habana. El 30 de septiembre de 1930 participa en la manifestación contra Machado, en la que es herido de muerte el dirigente estudiantil Rafael Trejo y de la que Pablo sale herido en la cabeza.

En enero de 1931 es detenido junto a los principales dirigentes del Directorio Estudiantil Universitario y encarcelado en el Castillo del Príncipe. Al salir escribe la serie de artículos "105 días preso", publicada en el periódico El Mundo. Su libertad fue breve, pues poco después los recluyeron de nuevo y por espacio de casi un año permaneció en el Presidio Modelo de la entonces Isla de Pinos (Isla de la Juventud), de lo que surge la serie de trece artículos "La isla de los 500 asesinatos", que publica en el periódico Ahora, y le sirve para luego escribir su libro “Presidio Modelo”.

En mayo de 1933 es trasladado a la cárcel de La Habana y puesto en libertad. De ahí salió para ser deportado a España, junto a su esposa Teté Casuso, pero al pasar por Nueva York se acogió a su origen puertorriqueño y logró quedarse en los Estados Unidos, donde continuó la lucha contra Marchado, hasta el derrocamiento el 12 de agosto del “asno con garras”, como Martínez Villena calificó magistralmente al tirano.

Al regresar a la Isla, desarrolló una febril actividad revolucionaria, que incluyó la preparación de la Primera Conferencia Nacional del Ala Izquierda Estudiantil, en Santiago de Cuba. Por entonces colaboró con las revistas Bohemia, Línea, Alma Máter y en olvidadas zonas rurales del país, fue corresponsal de Ahora.

De esa labor es fruto su magnífica serie de reportajes “Tierra o Sangre”, obra cimera del periodismo cubano del siglo XX, donde describió apasionadamente la lucha de los campesinos liderados por Lino de las Mercedes Álvarez, en el Realengo 18, en la hoy provincia oriental cubana de Guantánamo, en contra de los desmanes y abusos de los geófagos yanquis y criollos, apoyados por la Guardia Rural y el ejército dirigido ya entonces por Fulgencio Batista.

Al fracasar la huelga de marzo de 1935, Pablo vuelve al exilio, otra vez a los Estados Unidos, donde fue el corresponsal de El Machete, órgano del Partido Comunista de México, y de The New Masse, en Nueva York, donde además fundó la Organización Revolucionaria Cubana Antiimperialista (ORCA) y su periódico Frente Único, del que sólo verán la luz tres números.

Desde allá colaboró en Bohemia y Carteles, con el seudónimo de Carlos Rojas. El 18 de julio de 1936 sucede un hecho trascendental dentro de los convulsos acontecimientos que vive la Europa marcada por la llegada del fascismo: estalla la Guerra Civil Española.

Pablo de la Torriente Brau cree que su deber como revolucionario y periodista es acompañar a la República como corresponsal de guerra. El 28 de agosto embarca en el buque Ile de France con las acreditaciones de las revistas New Masses y El Machete, pero primero llega a Bruselas donde asiste al congreso Por la Paz.

Ya en España, su ejercicio como corresponsal comienza en Barcelona y después en Madrid, donde recoge testimonios y escribe memorables crónicas, como toca al escritor y periodista de su generación que expresó con mayor profundidad la realidad social de su tiempo.

Una noche, en Madrid, en la sede de la Alianza de los Intelectuales Antifascistas, sita calle Marqués del Duero nº 5, conoce a Miguel Hernández y nace una breve, pero profunda amistad, por la cual España recuerda a Pablo como el periodista cubano amigo del gran poeta, a quien hizo comisario cultural en el batallón republicano conocido como el Batallón del Talento.

En una entrevista que le hiciera el Poeta Nacional de Cuba, Nicolás Guillén, en Valencia, con motivo del II Congreso Internacional de Escritores en Defensa de la Cultura, Hernández dijo de su entrañable amigo: “...que el sentido de humor de Pablo era verdaderamente irresistible”.

Aunque lo lamentara desde el punto de vista periodístico, el 11 de noviembre el revolucionario Pablo acepta ser comisario de guerra y miembro del Estado Mayor del 109 batallón, el batallón de El Campesino (Valentín González),  de la séptima división.

A la semana siguiente entra en Madrid. El 28 de noviembre se encuentra con el poeta Miguel Hernández, en Alcalá de Henares,  y lo nombra jefe del Departamento de Cultura, o más bien agregado cultural.

El 17 de diciembre, el batallón recibe la orden de marchar hacia Majadahonda. En plena batalla, un día después, Pablo recibe un disparo en el pecho y muere el 19, como consecuencia de la herida.

A los cuatro días rescatan sus restos, para enterrarlos en lugar seguro. Miguel asiste al entierro, en el que el cuerpo de Pablo vestía la zamarra de piel de cordero que el poeta español le había regalado semanas antes.

Delante de su fosa, posiblemente en Barcelona, Miguel leyó la «Elegía segunda» escrita en su recuerdo:
                                         «Me quedaré en España compañero»
                                         me dijiste con gesto enamorado.
                                         Y al fin sin tu edificio tronante de guerrero
                                         en la hierba de España te has quedado.

Al caer la república española sus restos fueron sacados por un cubano en retirada, y no se han localizado jamás.  Sin embargo, el recuerdo de Pablo de la Torriente Brau no sucumbe con el paso del tiempo y, 75 años después de la muerte física, su legado de revolucionario, antiimperialista y excelso periodista, vive en la memoria del pueblo cubano que lo acogió como a un hijo propio.

Slashdot - Facebook - Technorati - Mr. Wong - Stumble It! - Diigo - Google - Yahoo MyWeb - BlinkList - Furl - Ma.gnolia - Newsvine - Reddit - Del.icio.us; - Digg This!
 

El escritor Singh Castillo está con nosotros desde el Miércoles, 06 Mayo 2009.




Artículos Relacionados:


Escribir un comentario

Normas para Comentar
• Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios de los autores.
• No se admitirán ofensas, frases vulgares ni palabras obscenas.
• Nos reservamos el derecho de no publicar los que incumplan con las normas de este sitio.


Código de seguridad
Refescar

En el lente...

Sugerimos

Cuba nunca regresará al capitalismo

Guantánamo.- Dicen que recordar es volver a vivir y eso fue la premisa del Comandante Víctor Dreke Cruz al rememorar a periodistas de Guantánamo, los antecedentes del triunfo de la Revolución Cubana el 1ro de enero de 1959 y la impronta guevariana en la misión internacionalista cubana en el Congo.


Gente de TV

 

Ariel Fernández, todo responsabilidad en la TV

Guantánamo.- Ariel Fernández, es graduado en Electrónica y lleva 11 años como especialista en radio difusión masiva, en el telecentro Solvisión, en la provincia de Guantánamo.

Programación

 

Programación de verano 2010

Horario Lunes Horario Martes Horario Miércoles 12:00 Cartelera 12:00 Cartelera 12:00 Cartelera 12:01 Huellas 12:01 Huellas 12:01 Huellas 12:03-12:45 Algo diferente 12:03-12:45 Algo diferente 12:03-12:45 Algo diferente 4:27 Espacios 4:27 Espacios 4:27 Espacios 4:28 Huellas 4:28 Huellas 4:28 Huellas 4:30-4.57 Ya está el café 4:30-4:57 Ay TV 4:30-4:57 Ya está el café 5:00-5:12 Humor en serio 4:45-5:27 Veraneando 5:00-5:12 Como una flor 5:15-5:42 Música es 5:30-5:42 Consulta/ Al límite 5:15-5:42 Gente de campo 5:45-5:57 A tiempo 5:45-5:57 A tiempo 5:45-5:57 A tiempo Horario Jueves Horario Viernes 12:00 Cartelera 12:00 Cartelera 12.01 Huellas 12:01 Huellas 12:03-12:45 Algo diferente 12:03-12:45 Algo diferente 4:27 Espacios 4:27 Espacios 4:28 Huellas 4:28 Huellas 4:30-4:42 Con el pie derecho 4:30-4:57 Ya está el café 4:45-4:57 De frente a la ley 4:57-5:00 ANSOC 5:00-5:27 Tiempo extra 5:03-5:15 Senda al futuro 5:30-5:42 Un tilín de todo 5:15-5:42 Entre luces 5:45-5:57 A tiempo 5:45-5:57 A tiempo  
01PaC 02PL 03PDB 04CVSB

Televisión de la provincia de Guantánamo, Cuba
Directora: Gerónima Ramírez Revé - Editor Jefe: Elayne Valera Cobas - Diseño y Webmaster: Jeans Manuel
Teléfonos: 381011 /381021 /381001 Código postal: 95100 e-mail: telecentrosolvision@solvision.icrt.cu
Permitida la reproducción de los materiales, indicando la fuente.