Guantánamo.- Una sostenida recuperación muestra en los últimos tres meses la producción de carne de cerdo en pie en la provincia oriental cubana de Guantánamo, lapso en el que se acopiaron unas mil 423 toneladas, cifra por encima de la planificada.
La mayor parte de los animales fueron entregados a la Empresa Cárnica para su sacrificio, de los cuales se obtiene la materia prima necesaria para elaboración de diversos surtidos que se venden a la población, de forma normada o liberada, así como al turismo y las tiendas recaudadoras de divisas.
El resultado alienta a hacer un supremo esfuerzo en lo que queda de diciembre por alcanzar el cumplimiento del plan del año, ascendente a cuatro mil 85 toneladas.
La política actual de estimular la producción a partir de los convenios de ceba Terminal, modalidad en auge por el alimento que la Empresa Porcina local asegura a los productores, es el elemento fundamental en el restablecimiento.
En la primera mitad del año, la entidad perdió la confianza de los productores de carne por reiterados incumplimientos en la entrega del alimento convenido. La situación ha cambiado con la estabilidad presente en las entregas. Ahora, para tener mayor certeza de los acopios se realiza un ratificado de entrega de carne para el mes, en el cual se estampa el compromiso y la firma del productor.
Paralelamente se trabaja en el reordenamiento laboral de la empresa, el completamiento de sus cuadros y especialistas; en la mejora de la atención al trabajador y en elevar su autoestima.
Con el restablecimiento de las unidades de Maqueicito, en el municipio de Guantánamo; Ullao (Niceto Pérez) y Canes (Baracoa), se concluirá el año con 18 mil animales de pre-ceba convenidos, la mayor cantidad en la historia de la porcicultura guantanamera.
La posibilidad del cumplimiento del plan del actual año, permitirá detener el decrecimiento sufrido por la Empresa Porcina en la producción de carne de cerdo. La entidad en 2006 obtuvo cuatro mil 148 toneladas, pero en 2010 cayó a apenas tres mil 261, cuando apenas suministró la mitad de lo pactado a su principal cliente, la Empresa Cárnica de Guantánamo.











