Guantánamo.- Todas las tardes, luego de regresar de la escuela, Ernesto Rivera Sánchez, llega apresurado a su casa, en el barrio del reparto Caribe, en la ciudad de Guantánamo, para trasladarse hacia las áreas del combinado deportivo de su localidad para practicar su deporte favorito: el béisbol.
Ernestico tiene apenas 10 años, pero su pasión por el deporte nacional en Cuba lo lleva en la sangre, pues desde pequeño sus padres le compraron pelotas y bate para que jugara con sus amiguitos en el parque cercano.
La historia de este infante guantanamero es similar a la de miles de niños cubanos que tienen la oportunidad de integrarse a las áreas deportivas para adquirir habilidades y desarrollarlas en sus deportes favoritos.
Solamente en el combinado deportivo Norte, de la ciudad de Guantánamo, existen varias instalaciones para la práctica del béisbol, softbol, voleibol de playa, fútbol, tenis, natación, así como diferentes deportes de combate.
Y son esas facilidades las bases fundamentales de la masividad que caracteriza al deporte cubano, y por ende los resultados sobresalientes en las diferentes competencias internacionales, como los recientes Juegos Panamericanos de Guadalajara, México, en que Cuba finalizó en el segundo lugar por naciones.
La práctica del deporte en todos los rincones del país permite que de comunidades rurales y montañosas salgan campeones de la talla del boxeador guantanamero, Félix Savón, tres veces monarca olímpico y seis mundial; como también la doble campeona mundial del triple salto, Yargelis Savigne.
Son apenas dos botones de muestra de lo que representa el derecho de todos los cubanos a la práctica del deporte como recreación, en primer lugar, y forma sana de ganar salud, pero que también aporta éxitos a la mayor de las Antillas en eventos internacionales.
De ahí el sano orgullo de todos los cubanos de saber que sus hijos pueden desarrollar habilidades deportivas en la especialidad que les guste y, de acuerdo a sus potencialidades, llegar a ser un campeón.











