Guantánamo.- La larga vida tiene sus sinsabores, entre ellos el de presenciar la muerte de los seres queridos que no la alcanzan, declaró Elpidio Ramírez Londres, quien este 16 de noviembre cumplió 111 años y es presumiblemente el guantanamero de mayor edad.
Los fallecimientos recientes de su primogénita Tomasa y de Máximo, el segundogénito, con 84 y 82 años, respectivamente, enturbiaron el provecto onomástico de este centenario, que en compensación ha disfrutado del infrecuente privilegio de vivir en tres siglos.
Ramírez Londres nació el 16 de noviembre de 1900 en Veguita del Sur, municipio de Imías, y en consecuencia ha asistido a las centurias decimonovena, vigésima y la actual, que se inició el primero de enero de 2001.
Con su largo durar, ha superado y hecho justicia a la tradición, según la cual los nacidos con el siglo están destinados a vivir 100 años.
Aunque es habitual durante su onomástico que lleguen al hogar de la barriada sur de Guantánamo familiares y vecinos a felicitarlo, el prolífico entrevistado lamenta en esta ocasión la ausencia de algunos de los nueve vástagos que sobreviven, de los 16 que creó.
“Una de mis hermanas vive en Ciego de Ávila y no pudo venir este año, otra está enferma”, especifica a Solvisión el sexagenario Antonio Ramírez, el más joven de la prole y el que con más asiduidad acude a “darle vueltas”.
Entre los descendientes vivos del anciano figuran, además de sus nueve hijos, 79 nietos, 141 bisnietos, decenas de tataranietos y seis choznos.
El centenario camina sin más ayuda que un bastón, no necesita asistencia para bañarse o comer y disfruta de una memoria, sino privilegiada, al menos poco común para las personas de su edad.
Después del deceso de Benjamín Godrón Noet, en 2009, a los 117 años de edad, es probable que Elpidio ocupe actualmente el centro del más viejo entre más de 80 centenarios que habitan en Guantánamo.
Un estudio sobre longevidad, llevado a cabo en este territorio a principios del anterior trienio, localizó a 15 abuelos con más de 105 años.
La esperanza de vida del guantanamero, como promedio, se extiende hasta los 77 y sólo el 12,7 por ciento de su población clasifica en la tercera edad, por lo que es considerada la provincia más joven de Cuba.











