Guantánamo.- Año tras año generaciones de cubanos han contado los meses, semanas, días… y hasta las horas, que los sucesivos gobiernos de la Casa Blanca dedicaron y dedican a asfixiar a la Revolución desde su triunfo, aplicando las más crueles medidas restrictivas que impone el bloqueo económico, financiero y comercial a este pueblo. Millones de sus hijos han vivido bajo este cerco.
Hoy no caben dudas de que es “bloqueo” y no “embargo”, como han querido hacer creer al mundo al pronunciar este término jurídico, porque Cuba, simplemente, no ha incumplido compromiso de contrato alguno con Estados Unidos.
Al pueblo de la Isla se le ha negado desde enero de 1959 toda posibilidad de tratos económicos financieros y comerciales, no solo con entidades jurídicas o naturales norteamericanas, sino con terceras personas relacionadas de una forma u otra con el gigante del Norte.
Es bloqueo porque es asedio, corte de todas las comunicaciones con una plaza fuerte, impedimento total del comercio marítimo con el país, la suspensión de las relaciones diplomáticas de las administraciones de EEUU con la Isla, y la ampliación de estas medidas bilaterales a un ámbito extraterritorial que afecta las relaciones de Cuba con otros países.
En etapa tan temprana: el 6 de Febrero de 1959, a solo un mes y cinco días del triunfo revolucionario, el Banco Nacional de Cuba, BNC, informó sobre el depósito en Bancos norteamericanos de más de 424 millones de dólares robados por sicarios del dictador Fulgencio Batista, sin embargo nada devolvieron a este país.
Solo seis días después, el 12 de febrero, el Consejo de Seguridad de Estados Unidos niega un modesto crédito solicitado por el BNC para sostener la moneda cubana.
El Departamento de Estado norteamericano orienta el 24 de junio de 1959 que “correspondía al gobierno de los EEUU asumir de inmediato una posición muy firme contra la ley de Reforma Agraria”, dictada por el Gobierno cubano, “y su implementación… y la mejor manera de alcanzar el necesario resultado era la presión económica”. En esta ocasión estimaron por primera vez la supresión de la cuota azucarera.
En Junio de 1960, el Presidente Eisenhower decreta la reducción de 700 mil toneladas de la cuota azucarera cubana en mercado norteamericano. En diciembre de 1960 la suprime totalmente para los tres primeros meses de 1961.
Antes, el 6 de abril de1960, un informe del mismo Departamento de Estado revela que “el único medio previsible para enajenar el apoyo interno (que ya había ganado la Revolución) es a través del descontento y del desaliento basados en la insatisfacción y las necesidades económicas”. Ese mes las transnacionales Esso, Texaco y Shell restringen la exportación de combustible a Cuba a solicitud del Gobierno de la Casa Blanca.
El 19 de octubre del mismo año aplican medidas generales que prohíben exportaciones norteamericanas a Cuba, exceptuando por el momento alimentos, medicinas y equipos médicos no incluidos en subsidios.
El 3 de Enero de 1961 EEUU rompe relaciones diplomáticas con la Isla y el 31 de marzo el nuevo Presidente Kennedy suprime totalmente la cuota azucarera cubana de 3 millones de toneladas para ese año en mercado norteño.
Cada vez las crueles medidas imperiales curtían la voluntad del pueblo y hacía más firme su resistencia, por lo que los yanquis decidieron probar fuerza, y en abril de 1961 enviaron a mercenarios a su servicio para que intentaran arrebatar al pueblo lo que la Revolución había puesto en sus manos.
El propio pueblo los hizo abandonar la empresa al propinarles la primera gran derrota del imperialismo en América, en las arenas de Playa Girón.
No bastó tal descalabro y arreciaron campañas y maniobras contra Cuba que culminaron con sanciones y la ruptura de relaciones diplomáticas de la mayoría de los países de la Organización de Estados Americanos con la Isla.
El 3 de febrero de 1962 implantan formalmente el llamado “embargo” total del comercio entre la mayor de las antillas y EEUU; en marzo se prohíbe la entrada a ese país cualquier producto elaborado total o parcialmente con productos de origen cubano, aunque fuese en un tercer país.
En julio de 1963 entra en vigor un Reglamento para el control de los activos cubanos, prohíben todas las transacciones con Cuba y congelan los valores del Estado de la Isla dentro de EEUU. Ya en mayo implantan la prohibición total de embarques de alimentos y medicinas, aunque en la práctica ya no se efectuaban.
Sobre estos temas y más continuaremos escribiendo, cuando el Gobierno de la Isla se apresta a presentar por Vigésima ocasión ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, este 25 de octubre, la resolución “Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los estados Unidos de América contra Cuba”, cuya aprobación por la mayoría de los países miembros de esa organización crece cada año.











