La operación Milagro proporcionó la suerte a los más desprotegidos, con sus sueños y esperanzas a cuesta e impulsada por Cuba y Venezuela, arrancó el 10 de julio de 2004 y hoy beneficia a más de 2 millones de personas. Por eso, la celebración llena de júbilo y multiplica el entusiasmo para continuar haciendo más.
El segundo jueves de octubre de cada año es precisamente la fecha escogida como el Día Mundial de la Visión, se trata de centrar la atención en la ceguera, la discapacidad visual y la rehabilitación de sus discapacitados visuales; y en ese sentido, se moviliza la opinión pública mundial sobre este serio problema de salud que aqueja a personas de 50 años de edad o mayores de ambos sexos.
Pero nada es posible sin el concurso de los esfuerzos de las personas de buena voluntad, y en este caso, la política de los gobiernos vuelve a pesar en el fardo de necesidades. Desarrollar con seriedad programas de salud efectivos que contribuyan a erradicar la ceguera debe apuntar entre las prioridades de la abultada agenda de trabajo los decisores de estrategias.
Guantánamo celebra hoy el Día Mundial de la Visión con la satisfacción de ser partícipes de la Operación Milagro, en la que médicos, enfermeras y técnicos de este oriental territorio, han dado lo mejor de sí en la cruzada contra la ceguera.
Hasta América Latina, el Caribe y África han llegado los profesionales guantanameros, quienes en este día ejecutan jornadas científicas y acciones educativas, con el propósito de contribuir al conocimiento de las enfermedades oculares, promoviendo salud y el acceso igualitario a la atención oftalmológica especializada; justamente el tema central que ocupa la conmemoración.
La OMS y el Organismo Internacional de Prevención de la Ceguera ha lanzado la iniciativa mundial “Visión 2020: el derecho a ver”, motivo por lo que este día se impulsan todas las ideas posibles para potenciar dicho objetivo.
Cuba tiene el firme propósito de continuar curando de manera gratis a todos los que necesiten atención priorizada para restablecer la visión. El proyecto prevé devolvérsela en sólo 10 años, a no menos de 6 millones de latinoamericanos y caribeños sin recursos económicos, incluyendo a cientos de miles de cubanos que ya dejan atrás molestos padecimientos visuales.
La cirugía de catarata, terigio, glaucoma, cornea, el tratamiento con los diferentes tipos de láser, la cirugía pediátrica, de estrabismo y de párpados, entre otras, se practican por nuestros profesionales de la Oftalmología, que superan los 1 750; un ejemplo de que la luz contra la ceguera es una realidad.











