Guantánamo.- Treinta y cinco años atrás no pude interpretar en toda su dimensión la frase, pero recuerdo que tanto a mí como a los compañeros de clases de la Escuela Secundaria Básica en el Campo Inti Peredo, de la Isla de la Juventud, nos brotaron lágrimas incontenibles. Día triste.
Frente a los televisores escuchamos: “Cuando un pueblo enérgico y viril llora, la injusticia tiembla”.Así concluía el Comandante en Jefe Fidel Castro su histórico discurso en el que denunciaba el crimen perpetrado por terroristas a un Avión de Cubana procedente de Barbados, el cual hicieron estallar en pleno vuelo asesinando a 73 pasajeros y tripulantes. Era 6 de octubre1976.
Se supo que fueron víctimas de un brutal atentado protagonizado por secuaces del asesino confeso Luís Posada Carriles. Los autores se jactaron del hecho cuando aseguraron a la periodista venezolana Alicia Herrera: “Pusimos la bomba ¿y qué?
Imagino el desasosiego que vivió su tripulación y pasajeros, la mayoría integrantes del equipo de esgrima cubano que regresaba victorioso de una competencia de esa disciplina, al explotar el artefacto que derribara la nave aérea.
Decenas de familias cubanas y otras extranjeras enlutaron, madres, padres, hermanos, esposas, esposos, amigos y compañeros lloraron a las víctimas del cruel sabotaje, hasta hoy impune.
El propio Posada, se adjudicó ésta y cualquier otra acción terrorista contra Cuba, y aún es enaltecido por la mafia terrorista miamense, a quien el gobierno parece temerle o deberle, pues actúa a sus anchas. El Día de la Bandera norteamericana Orlando Bosh recibió un homenaje. ¡Qué vergüenza!
Como si fuera poco, de esa misma manera, la jurisprudencia estaunidense condenó a Cinco antiterroristas cubanos a excesivas e injustas penas, por proteger a su pueblo de acciones terroristas organizadas y financiadas por la mafia cubano-americana de La Florida y desde allí.
Ellos siguieron de cerca de los terroristas y denunciaron acciones que podían perjudicar al pueblo de Cuba.
Sin embargo la respuesta de los organismos competentes, incluyendo el gobierno norteamericano fue condenar a Gerardo, Ramón, Antonio, René y Fernando, en proceso sin precedentes en la historia de los Estados Unidos, negándoseles sus más elementales derechos y exponiéndolos a los más atroces castigos.
Aún los familiares de las víctimas de Barbados y otros atentados contra el pueblo de Cuba, exigen justicia, mientras los verdaderos terroristas, Posada, Bosh y toda la camada de asesinos sueltos en Miami, se burlan de ellas.
¿Qué impide a esos homicidas matar en La Florida?
Si los enemigos de la Revolución cubana prosiguen sus acciones terroristas contra el pueblo, denunciadas por altavoces al mundo, toda vez que continúe la impunidad a asesinos confesos y la injusticia contra Gerardo, René, Ramón, Fernando y Antonio, en tanto la arrogancia del imperio no cese y mantenga a la humanidad al borde del holocausto nuclear, los héroes se multiplicarán.
Al Héroe Nacional José Martí, se atribuye que “Cada sacudida en la historia de un pueblo altera su Olimpo ¨, por eso cada golpe que provoque viril llanto, sea cuando sea, hará temblar a la injusticia más temprano que tarde.











