Guantánamo.- La anunciada salida de la prisión de René González Sehwerert, uno de los Cinco Héroes cubanos injustamente encarcelados en Estados Unidos, el próximo 7 de octubre de la Institución Correccional Federal en Marianna, Florida, despierta disímiles expectativas tras 13 años de cruel confinamiento.
El antiterrorista ha cumplido, como establece la legislación estadounidense, el 85 por ciento de los 15 años a que fue sentenciado en diciembre de 2001. Todos los cubanos y en especial sus familiares han recibido la noticia con una mezcla de alegría y justificada alarma, al quedar René obligado a convivir tres años bajo “vigilancia supervisada” en Miami, la Meca del Terrorismo contra Cuba, por arbitraria decisión de la jueza Joan Lenard, del Distrito Sur de la Florida Por su parte González Sehwerert, primero de los Cinco Héroes en cumplir el injusto castigo, “siente remordimiento porque saldrá de
prisión mientras sus compañeros de lucha permanecen encarcelados", atestigua Philip Horowitz, abogado del antiterrorista cubano.
En opinión de Olga Salanueva, la esposa -desde 2001 sometida a forzosa separación-, para René se abre un capítulo de extremo peligro, pues tendrá que convivir en el cubil de los terroristas obligado al contrasentido e imposible judicial de mantenerse alejado de los sitios frecuentados por los mafiosos (todo Miami), so pen a de recibir represalias de la oficial probatoria.
El Héroe enfrentará tamaño desafío porque la Jueza Joan Lenard el 16 de septiembre rechazó la moción en la cual solicitaba viajar a Cuba y residir allí, en lugar de saldar ese tiempo en territorio norteño.
Para la reaccionaria magistrada miamense es irrelevante el peligro que corre “el excarcelado”, aun cuando vivirá rodeado de la jauría que años atrás monitoreó para impedirles perpetrar actos terroristas contra la Isla y en el propio territorio de los Estados Unidos.
No es ocioso recordar que en la Mayor de las Antillas, de acuerdo con fuentes como el sitio digital www.antiterrorista.cu, suman centenares las acciones vandálicas gestadas desde Miami, las cuales cuantifican más de cinco mil 500 víctimas, de ellas, tres mil 478 mortales.
En el propio territorio estadounidense, en Miami o desde Miami, donde se obliga a permanecer a René, comenzaron en los albores de la Revolución Cubana las acciones terroristas dirigidas contra los diplomáticos cubanos en la ONU (Nueva York), la Oficina de Intereses en Washington, la propia ciudad floridana y otros muchos lugares del mundo.
Se recuerda el asesinato de Félix Carlos García Rodríguez, funcionario de Cuba en Naciones Unidas, a manos del terrorista de origen cubano Eduardo Arocena, miembro de "Omega 7", en noviembre de 1980, o el bazucazo disparado por Guillermo Novo Sampoll contra esa sede mundial, en 1964, durante una intervención del Comandante Ernesto Guevara.
Miami, asiento de la ultra reaccionaria Fundación Nacional Cubano Americana, también ha sido guarida de confesos asesinos como Pedro Remón, Guillermo Novo Sampol, Gaspar Jiménez Escobedo. Orlando Bosch (fallecido recientemente) y Luis Posada Carriles, entre otros.
Tras la desbandada batistiana del 31 de diciembre de 1958 la ciudad floridana devino Edén del terrorismo contra Cuba; allí florecieron entre otras la Agrupación Montecristi, La Rosa Blanca, Legión Anticomunista del Caribe, Movimiento de Recuperación Revolucionaria (MRR), Rescate Revolucionario (RR), Movimientos Demócrata Cristiano, “30 de Noviembre”, “20 de Mayo”; Frente Democrático Revolucionario, Brigada 2506, Comandos Mambises, Comandos L y Alpha 66.
En tal ambiente nauseabundo, prolijo de asesinos, la jueza Lenard, a coro con la fiscal Caroline Heck-Miller, viuda del ex oficial de Inteligencia militar Gene Millar, quien dio nombre a la Operación Peter Pan que desarraigó más de 14 mil niños cubanos, obligarán a “vivir” a René bajo la razón de ser ciudadano estadounidense y “no haber mostrado arrepentimiento”.
Heck-Miller tiene el doble “honor” de haber llevado a los Cinco a Juicio, hacerlo en Miami y negarse en agosto de 2005 a presentar cargos contra Luis Posada Carriles, “quien duerme como un niño”, a pesar de sus 73 muertos por la voladura del avión de Barbados y el crimen del turista italiano Fabio Di Celmo en el hotel Copacabana de
la capital cubana.
Como Posada Carriles ayer, mañana ellas pudieran justificar su irracional y visceral odio por lo patrióticamente cubano, aplicando a René González Sehwerert la acuñada frase mafiosa norteamericana: estaba en Miami, en el “lugar equivocado, a la hora equivocada”.
Ábrase la solidaridad mundial al clamor de sus hijas y esposa: “Este es otro momento muy duro, de mucha incertidumbre, porque él (René) no tiene ningún respaldo (…), si le pasaba algo dentro de la cárcel estaban las autoridades de la prisión para al menos reclamarle, ¿pero en la calle?, ¿¡en Miami!?, cómo podemos evitar un supuesto accidente (…)”.











