Guantánamo.- Escasa de estatura, es cierto, pero lo que quizás le pueda faltar de talla física le sobre en muchas otras cosas. Sencilla y servicial, podrían ser dos buenos calificativos para identificar a la guantanamera Ileana Ruano Ortiz quien se desempeña como técnico medio de laboratorio clínico y en estos momentos cumple misión internacionalista en la República Bolivariana de Venezuela.El Centro de Diagnóstico Integral “Alto Viento”, en la localidad de Los Puertos de Altagracia del municipio Miranda en Zulia, acoge desde hace más de un año a la joven de 26 años. A cargo del Departamento de Laboratorio Clínico, anda de aquí y para allá muy ocupada, inmersa en determinaciones bioquímicas y en la organización del trabajo, que no para las 24 horas del día.
P: ¿Qué experiencias puedes relatarme de tu trabajo en Venezuela?
E: “Hemos compartido experiencias profesionales y también personales. Es un equipo muy unido, tanto cubanos y venezolanos. Trabajamos con los mismos equipos y procederes, bueno, en esto últimos nos hemos puestos de acuerdo. Entre todos decidimos de qué manera vamos a hacer el trabajo.”
“Ha sido magnífica, creo. Tenemos culturas diferentes pero sabemos cultivar muy bien la ética profesional; hacemos y entregamos lo mejor posible de nuestros esfuerzos y cada uno aprende del otro. Es intensa la jornada, pero lo logramos.”
P: ¿Cómo es un día de labores para Ileana?
E: “¡Uyuyuy…!, muy ocupado. Aquí se hacen hematologías, químicas
P: ¿Y desde el punto de vista personal?
E: “Mira, ha sido muy bueno conocer otro país, otra idiosincrasia. Mi estancia aquí me ha hecho sentir con mucho más conocimiento, más preparada y es que he podido intercambiar con otro personal, medirme. Poner a disposición de los hermanos venezolanos lo que he aprendido en Cuba me ha hecho prepararme más para la vida.”
“También he tenido que lidiar con la distancia de mi familia, con personas de distintas culturas, muy diferentes a la nuestra y eso nos permite ver las cosas de otra manera, apreciar mucho más lo que uno tiene. Realmente que hoy estoy más cerca de mis sueños. De mis sueños como profesional y persona, sin dudas me siento ahora más humana.”
P: ¿Cómo has logrado sopesar la distancia de tus hermanas pequeñas?
E: “Realmente es duro pero he sopesado la distancia con mi propio trabajo. Lo que hay que tener presente es que venimos a Venezuela a trabajar, a cumplir una misión a favor de este pueblo que siempre te agradece. ¡Eso es lo que nos hace sentir bien!”
“La familia es lo más grande y para mí Ileanne e Ileanneyis son como mis hijas; ellas son todo para mí. Yo les hacía todo en casa y las extraño mucho, pero, creo que a ellas le ha sido muy provechoso este tiempo, les ha servido para independizarse y les ha hecho entender que la vida pone cosas que hay que enfrentar. Me siento muy satisfecha por ellas.”
P: ¿Qué sitio ocupa Cuba en tu corazón?
E: “Cuba es recurrente en mis pensamientos. La seguridad de vida que se tiene es insuperable. ¡Siempre estoy en espera de mi regreso a mi país!
P: Muchas gracias y suerte en tu misión.
E: “Gracias por la oportunidad.”











