Guantánamo.- Los días previos al inicio del curso expusieron un particular ajetreo en los centros educacionales de Guantánamo, que denunciaba la nueva etapa escolar 2011-2012, después de las vacaciones masivas de alumnos y trabajadores. La arrancada fue este 5 de septiembre.
Pocos hubieran soñado otrora que en el presente abrirían más de 760 escuelas, todas reanimadas, mientras en un centenar de ellas se beneficiaron con mantenimiento general e inversiones de rigor.
La de Enseñanza Especial José Antonio Echeverría, por ejemplo, fue reparada capitalmente, para dotarla de aulas especializadas como una de Economía Doméstica donde se complementará la preparación integral de los educandos para su completa reinserción familiar y social una vez concluyan sus estudios.
Escasos eran los centros de su tipo dedicados a la enseñanza pública en el país antes del triunfo de la Revolución, y menos los dirigidos a menores con discapacidades o limitaciones en el aprendizaje.
De ahí que Cuba sirva como modelo de Educación para muchos países por lo que algunos aplican métodos cubanos que facilitan la alfabetización y superación profesional de los necesitados en diferentes ramas.
El período académico que abrió sus puertas está precedido por una elevada preparación metodológica de los colectivos de maestros y profesores, y la realización de claustros que evalúan el balance de los objetivos priorizados, para asegurar la siempre demandada calidad superior del proceso docente educativo.
Esta vez entran a las aulas más de 103 mil alumnos guantanameros en todos los niveles, sin contar los universitarios, los cuales dispondrán de las condiciones indispensables para aprender más y mejor en cada una de sus respectivas enseñanzas.
Aunque los Círculos Infantiles no dejaron de funcionar durante el período vacacional, también inician el nuevo curso con matices diferentes, dada la acción de sus empleados, quienes sumaron a padres y comunidades en general para reanimar las instituciones y hacer más placentera la estancia en ellas de los infantes.
La disposición de recursos financieros millonarios por parte del Ministerio de Educación cubano garantizó los medios de Base Material de Estudio y de Vida precisos para propiciar las transformaciones que requieren las diferentes enseñanzas, a tono con las exigencias actuales del país, abocado a un necesario proceso de perfeccionamiento de su modelo económico.
Mientras crisis y guerras imperialistas pretenden sumir a la humanidad en los más crueles designios, en la provincia más oriental de Cuba, la más distante de la capital del país, cientos de niños y jóvenes inician un nuevo curso escolar en el que preponderará el saber, pero también la aprehensión de valores humanos propios de una sociedad socialista como la que aquí se construye.











