Desde hace algún tiempo los medios de comunicación social han informado sobre más cubanos que sobrepasan los 100 años.
En Guantánamo varios ancianos superan esa edad, sin embargo, lo más significativo en este caso, es la vitalidad de Armando Mora Romero, horcón de una numerosa ralea, quien, según corroboran sus hijas, cumplió 110 años el pasado 15 de Agosto.
“Nací en Cárdenas, Matanzas, el 15 de agosto de 1901, en el seno de una familia de clase media. Mi padre Joaquín Mora, era gallego de pura cepa, y decidió echar raíces aquí cuando conoció a mi madre Victoria Romero, una matancera bellísima, con la cual creó su familia. Siempre me educaron con buenos valores, pero antes era muy difícil no “regarse” y yo fui hombre de la vida hasta que por fin, una mulata me hizo tranquilizarme, cuando comencé a trabajar la tierra y a criar animales por allá por Sagua de Tánamo hasta radicarme en Guantánamo”.
Familiares y vecinos de la Barriada de Los Cocos, donde hoy vive el anciano con dos de sus hijas, aseguran que no requiere ayuda para sus necesidades básicas y tiene una memoria extraordinaria, lo cual nos quiso demostrar cuando listó a todos los Presidentes de Cuba desde el establecimiento de la llamada República en 1902.
Tras compartirnos secretos de hombre de la vida, según su calificativo, nos cuenta sobre su afirmación como campesino, primero en Sagua de Tánamo y después en Guantánamo, donde al triunfo de la Revolución y ante la negativa de sus hijos varones de hacerse cargo de la Finca, la donó al Estado.
“Trabajé duro y produje café y cultivos varios hasta comprarme mis tierritas. Me sobraban los animales para regalar: gallinas, huevos, ovejas, cerdos… Vendía una parte y dejaba otra para la casa; así garantizaba la comida todo el año aunque bajaran los precios, o hubiera mal tiempo. Eso sí, siempre comí bien. Lo que no quiere decir que mucho. La buena dieta también influye en la salud. También tuve ganado de leche y de carne. ¡Tomé leche de vaca, de yegua, de chiva, cantidad!
Después que entregué las tierras al Estado, porque comenzaban a caerme los años, uno de mis hijos vino y me dijo que las reclamara y entonces yo le dije: ¿Cuándo yo he tenido más de una palabra? !Les consulté cuando iba a hacerlo y ustedes alegaron tener otras responsabilidades. ¿No es verdad? Entonces ahora, si quieren trabajar la tierra, vayan a ganársela.
La fórmula de Armando para alargar la vida parece ser el trabajo, pues él considera que proporciona las riquezas que permiten a su vez hacer más placentera la vida… ¿Qué opina usted?...











