
Guantánamo.- Basta con ver las imágenes que muestran televisoras del mundo para apreciar cuánto aún carecen las mujeres, bajo la égida machista de los hombres, quienes pretenden cobrarles la costilla con la cual Eva fue creada.
Nada deben ellas a los hombres. Sin embargo nosotros no podemos decir lo mismo. Solo este único argumento pudiera convencernos de que, si biológicamente tenemos nuestras diferencias, socialmente debiera usarse una balanza con frecuencia para comprobar cuál de los dos sexos lleva el mayor peso en el acontecer cotidiano.
Sin que se considere feminista, soy del criterio que ellas son tan capaces y en ocasiones más, que muchos de nosotros.
En cada actividad social las mujeres cubanas, en particular las guantanameras, se hacen sentir.
Desde la lucha insurreccional hasta nuestros días: mencione usted una hazaña en la que no estén incluidas. Le garantizo que eso sería imposible.
Por estos días he conversado con muchas de ellas y he corroborado su integralidad. Madres, amas de casa, combatientes, obreras, técnicos, profesionales, internacionalistas, dirigentes, miembros de las organizaciones sociales y políticas… ¿En qué frente de lucha no está ungida la miel del cariño de la mujer culta y virtuosa para hacer la obra más completa?
En la revitalización de las industrias alimenticia, ligera, siderometalúrgica, textil, por ejemplo, y otras, han hecho invencible a la Revolución que avanza triunfante, y devenida de ella, la Federación de Mujeres Cubanas que cumple 51 años.
Las féminas representan en las fábricas guantanameras más del 48 por ciento de la fuerza laboral del territorio, en algunas el por ciento es superior, están capacitadas para hacer similar faena que los hombres, y por ello perciben, en muchos casos un salario promedio igual o mayor al de sus compañeros.
Cuando es tema recurrente entre los trabajadores del país el reordenamiento laboral, ante la necesidad de lograr mayor productividad, ahorro en los distintos procesos productivos y de servicios, recordaba cómo se priva a muchas mujeres del mundo de ese derecho, las cuales sólo por ser hembras están condenadas a ganar menos, sea cual sea la plaza que ocupen.
Serían ellas las primeras que se habrían despedido de sus ocupaciones en esas naciones.
Pensé en las varias jornadas de trabajo que soportan como trabajadoras, madres de familias, federadas, así como se les llama en Cuba a las que integran la FMC, creada por la “Heroína de la Patria”, Vilma Espín Guillois, el 23 de Agosto de 1960.
A Vilma le cabe el mérito de haber contribuido con su lucha desde muy joven, junto al Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz y al General de Ejército Raúl Castro Ruz, a la emancipación de la mujer, no solo en Cuba, sino en otras partes del mundo.
A ella dedican las federadas, como cada año, el Aniversario 51 de la organización que funciona en los barrios, integran féminas desde que arriban a los 14 años de edad, y cuya gestión dedican fundamentalmente a la educación de todos los miembros de las familias para su correcto desempeño en la sociedad.
Las mujeres participan también en labores de apoyo a tareas esenciales de la Revolución contribuyendo al desarrollo integral de la sociedad en la que viven los cubanos, determinantemente, de tú a tú con los hombres.
La víspera, mientras las escuchaba demandar justicia para los Cinco Héroes cubanos presos injustamente en Estados Unidos, durante una de las actividades realizadas en torno a la celebración del cumpleaños 51 de la FMC, me convencí más.
Sus voces no solo irradian sonido, sino una intensa luz que resplandece al mundo.











