Guantánamo.- Desde el pasado 15 de agosto y hasta el 15 de septiembre venidero tiene lugar una ofensiva nacional contra el agente transmisor del dengue, el mosquito Aedes Aegypti.
Como parte de ella, la provincia de Guantánamo, Santiago de Cuba, Pinar del Río, Villa Clara y otras, donde permanece reportándose focalidad, activan las fuerzas de la Campaña Antivectorial con el propósito de darle una fuerte estocada.
El tratamiento adulticida o la fumigación, como es reconocido el método de enfrentamiento al adulto del vector, volverá a frecuentar nuestras casas, por lo que insisto en la atención que debemos prestarle a la actividad.
Es un deber, a favor de nuestra salud, permitirles la realización de las mismas a los operarios en los locales donde nos encontremos, cumpliendo con los requerimientos establecidos. Mantener cerradas puertas y ventanas, durante 30 a 45 minutos, es la única forma de garantizar la efectividad del humo; de lo contrario, el esfuerzo será inútil.
Las lluvias y el calor del verano propician la proliferación del vector, muy peligroso si descuidamos revisar el interior y los alrededores de nuestra vivienda.
Una vez por semana se recomienda efectuar el autofocal, que no es más que el examen riguroso de los tanques de agua y otros depósitos que conserven el líquido; entiéndase floreros, vasos espirituales, cubetas de refrigeradores…, en fin, cualquier objeto que le sirva de morada, hasta un nylon tirado a la intemperie.
La ofensiva contra el Aedes Aegypti, organizada por el Ministerio de Salud Pública, debe ser aprovechada, en mi opinión, por las organizaciones en la comunidad como incentivo para convocar a la limpieza de las áreas verdes y al desarrollo de barrios debates sobre los daños que ocasiona el intruso y las medidas para eliminarlo.
Sería beneficioso además que se unan al esfuerzo las instituciones de Comunales, Acueducto y Alcantarillado y Saneamiento, responsabilizados con riesgos ambientales que están presentes en diferentes arterias y que constituyen potenciales peligros epidemiológicos; salideros, microvertederos, zanjas, registros obstruidos, por citar algunos.
Durante el presente año, la más oriental de las provincias cubanas, Guantánamo, ha enfrentado los efectos de un mosquito que bien sabe buscar ventaja sobre el más mínimo descuido, poniendo en riesgo la salud del ser humano, así que lo que hagamos para destruir sus focos será en beneficio de todos.
No se trata de que cada cual hale por su lado, la interrelación entre los diferentes sectores que convergen en el control antivectorial se hace hoy más necesaria. Es a ella que convoco desde este espacio, si queremos ganarle realmente la batalla al alado.











