Guantánamo.- Una tasa de letalidad en los pacientes dialíticos que atienden por debajo de la establecida en el país, logra el personal médico y paramédico de la sala de Nefrología del Hospital General Octavio de la Concepción y de la Pedraja, de la ciudad oriental cubana de Baracoa.
“En este momento tenemos un índice del nueve por ciento, cuando el Ministerio de Salud solicita un diez”, aseguró la doctora Eglis Hernández Rodríguez, jefa de ese servicio.
El indicador expresa la relación entre los fallecidos contra el total de personas aquejadas de insuficiencia renal crónica que reciben tratamiento gratuito allí.
Actualmente suman 18 los pacientes sometidos tres veces a la semana a hemodiálisis en la moderna instalación, única de su tipo que funciona fuera de la capital de la provincia de Guantánamo.
Para su cuidado, la sala cuenta con cuatro nefrólogos con una alta calificación y una veintena de enfermeras, la mitad adiestradas en la especialidad.
La instalación dispone un novísimo equipamiento, compuesto por cinco riñones artificiales, uno de los cuales fue puesto en funcionamiento este año.
“Hay que señalar que la atención por día de cada uno de nuestros pacientes cuesta 429 pesos, sin incluir otros precios, como los de transportación o del material gastable”, dice la doctora Hernández.
Sólo por citar dos ejemplos, tanto los dializadores como las ramas arteriales y venosas tienen un importe de 25 pesos cubanos convertibles.
Con el propósito de emplear tales recursos eficazmente, laboran por alcanzar el índice de 11 re-usos de esos materiales, como estableció el MINSAP. La sala de Nefrología del Hospital General Octavio de la Concepción y de la Pedraja beneficia a los más de 130 mil habitantes de los municipios de Baracoa, Maisí e Imías.











