Guantánamo.- La decisión de continuar construyendo y defender el Socialismo, como única alternativa posible para el desarrollo económico y social del país y para las propias vidas de los cubanos fue reafirmada una vez más.
En esta ocasión la connotación roza los límites de un pueblo que echó su suerte aquella mañana de la Santa Ana de 1953, al conquistar los muros del Moncada, que si bien no fue victoria militar sí estrategia política, motor impulsor de aquel mayor que triunfaría años más tarde, el primero de enero del 59.
El escenario se repartía entre los diversos hogares de la Isla. El entusiasmo y efervescencia revolucionaria de la Plaza de la Revolución Máximo Gómez Baez, de la provincia ganadora de la emulación por el 26, Ciego de Ávila, llegaba a través de los telerreceptores.
“La batalla económica sigue siendo nuestro principal frente de lucha, elevar los índices de
productividad en el trabajo, hacer lo que nos corresponde en cada uno de los sectores donde estamos incorporados es la misión”, me comenta el guantanamero Héctor Manuel Guitián, con varios años experiencias en los talleres mecánicos del Ministerio del Azúcar.
José Ramón Macachado Ventura, primer vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros en el discurso clausura del Acto Nacional por el aniversario 58 de los asaltos a los Cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes, significaba el valor del hacer cotidiano, frente al desorden y las indisciplinas y la necesidad de cambiar mentalidades, dejar atrás deficiencias, actitudes burocráticas, indolencias, esquematismos, “que nada tienen que ver con el Socialismo”, sentenció.
En tal sentido, cambiar mentalidades más que una prioridad para todos es el camino viable para escalar nuevos peldaños en la actualización del modelo económico.
Queda claro que no es por decreto que lo alcanzaremos. El llamado a romper de una vez y por todas la inercia, a actuar con ejemplaridad, apegado al sentir de todo el pueblo, con la máxima racionalidad de los recursos materiales y humanos toca a dirigentes y a los hacedores del proceso revolucionario: obreros, campesinos, estudiantes, amas de casa.
El periodista Isaac García asegura que poco a poco vamos cambiando la mentalidad, “no hay que
esperar las calendas griegas, hoy en los centros de trabajo se tiene más claro el pedacito que le corresponde a cada uno, trabajar es la palabra de orden”, apuntó.
Los héroes mártires del 26 de julio de 1953 mostraron que el camino de la lucha armada era el único que conllevaría a la victoria frente a los gobiernos de turnos, representantes de la política avasalladora del Imperialismo. También enseñó que las ideas y la voluntad de los hombres era superior a la fuerza de un ejército bien armado; esa misma sabiduría convida a las actuales generaciones de cubanos.
Las condiciones actuales en que vive el mundo exponen con gran franqueza la insostenibilidad del capitalismo y de las recetas neoliberales. Una escandalosa crisis que afecta todos los órdenes impone a repensar el mundo. Los cubanos, desde hace más de medio siglo definió su destino, fue Fidel y el Moncada quienes marcaron por siempre nuestro futuro.
A la distancia de 58 años, y con mayor fuerza, el pueblo de toda Cuba ratifica el sueño que vio nacer la esperanza para los más humildes.
“Los pioneros mantendremos en alto las banderas del Socialismo, tal como nos las legaron nuestros abuelos y padres”, dice Yoanna González, quien iniciará la Secundaria el próximo curso.”
Este 26 de julio de 2011 las fuerzas se renuevan. El ideal martiano permanece como inspirador permanente de nuestro proyecto social, tal como en los días convulsos del Moncada, el Granma, la Sierra; tal como en el amanecer de una nueva América que se despierta y avanza con pasos propios, tal como el tiempo presente que apunta a un Socialismo más hermoso y justo.
Producir más, ser eficientes y eficaces, cumplir los acuerdos del Sexto Congreso del Partido Comunista no es cuestión de consignismo barato. Será obligatorio redoblar esfuerzos, aprovechar reservas, trabajar, vencer los obstáculos. Cuba se levanta y avanza.
¡Socialismo o Muerte!, será sin dudas el mensaje que se trasladará por el éter, la Internet, por imágenes de satélite; el mismo que tuvo lugar hoy en Ciego de Ávila y que se expandió por toda Cuba, al calor de este día grandioso de la Rebeldía Nacional cuando un nuevo 26 convida a caminar por la senda de la dignidad, el heroísmo y la victoria.











