
Según el Diccionario Manual de la Lengua Española, Cervantes, cola define a una hilera de personas que espera, y al mismo tiempo, hilera, denota a una línea ordenada de personas o cosas.
Lo cierto es que, en nuestro hacer diario resultan recurrentes, por lo que estamos en la obligación de cumplir con las más elementales normas de educación, disciplina y connivencia social al integrar una de ellas. Lo primero es tener conciencia de hacerla, luego, pedir el último y respetar el turno, lo que favorecerá a su organización y al avance sin contratiempos de la misma.
En estos términos, parece comprensible la definición consultada en el diccionario de marras, pero todo se complica cuando aparecen los colaos y los coleros, formándose el molote.
Los primeros, llegan último y compran al instante, y los segundos, todos unos expertos que en organización que duermen, la cantan, y en ocasiones, hasta ceden el espacio marcado.
También están los protegidos, muchas veces convertidos infelizmente en intermediaros, tales como discapacitados o menores de edad, que pasan de brazo en brazos sin medida alguna.
Sí, madres con niños pequeños, embarazadas, plan jabas y discapacitados tienen prioridad, pero, ellos también deben respetar la cola, y por supuesto, los dos últimos, mostrarán el documento que así corrobore sus estatus. Será responsabilidad del dependiente exigirlo, revisarlo y constatar su actualización.
Una cola muy connotada por estos días, y que requiere señalarse, es la que tiene lugar en los alrededores de los establecimientos que venden uniforme escolar, con motivo del venidero curso; un verdadero dolor de cabeza que obstruye el paso de los transeúntes por las calles donde están ubicadas.
Un asunto obligado en nuestra cotidianidad seguirán siendo las colas, aunque en honor a la verdad, muchas distan de lo humanamente permisible, por lo que recabo a la cordura y a nuestro buen sentido común.
Le sugiero, entonces, que comience a intentarlo en la próxima cola. Esa será la fórmula mágica que dará solución a un mal que por el momento, parece no tener cura.











