Guantánamo. Cientos de guantanameros sirven en sus jornadas extralaborales en la construcción de obras sociales y de viviendas, la producción de alimentos y otras labores agrícolas, la higienización en áreas comunes y centros de trabajo, como parte de la lucha contra el mosquito Aedes Aegypti, convocados por la Central de Trabajadores de Cuba, (CTC), los Comités de Defensa de la Revolución, CDR y otras organizaciones las cuales integran.
En la más oriental de las provincias cubanas se registran a la vez las zonas donde más y menos llueve en todo el país, altísimas temperaturas y por ende condiciones óptimas para que se desarrolle el agente transmisor del dengue y otras afecciones.
El trabajo voluntario que cada guantanamero realiza desde sus hogares, en la Campaña Al duro y sin tregua, se convierte en una labor consciente por el bien de todos.
Los esfuerzos institucionales sobrepasan en ocasiones las posibilidades del Estado al asumir la tarea de higienización. Recordemos que el pueblo cubano vive bajo el férreo bloqueo impuesto por los sucesivos gobiernos de Estados Unidos desde hace más de 50 años.
Para nadie es un secreto que en muchos países la insalubridad es la principal causa de muerte de familias enteras, fundamentalmente niños y ancianos.
Entonces el aporte de cada hombre y mujer de este terruño al mantenimiento de la higienización y salud ambiental viene a ser parte integral de sus actos desde la familia, las escuelas, las organizaciones…
Los meses de lluvias, aunque han sido escasas hasta hoy, proporcionan altos niveles de enyerbamiento, derribo de ramas de árboles, acumulación de agua en recipientes artificiales, de ahí que el pueblo, los vecinos, los trabajadores no pierdan ni pié ni pisada a la propagación del mosquito y otros insectos y roedores dañinos.
Desde un país donde la salud pública es considerada una de las más relevantes conquistas de la Revolución también se contribuye a sanear el mundo y a aportar de cada ser a la sanidad del planeta donde convivimos.











