Jubilado del Ministerio del Interior, al cual sirvió durante casi tres décadas, se declara consternado por la ausencia del Máximo Lider Cubano, Fidel Castro Ruz, en la Revista y Desfile Militar que tuvo lugar hoy en la Plaza de la Revolución José Martí, en La capital cubana, pero aclara sentirse al mismo tiempo satisfecho “porque la tribuna la ocupaban Raúl y otros dirigentes históricos, y la juventud”.
“Este era muy joven (señala, a su vera, a su hijo Rauderis Rodríguez Torres, trabajador de la Escuela Provincial del Partido) y no había nacido aún, pero la vida misma se encargó de señalarle el camino a seguir al lado de su pueblo, y de mostrarle las verdaderas intenciones de los mercenarios cuando se atrevieron a invadir su propia patria, con el fin de anexarla a Estados Unidos.
Para ambos constituyen jornadas de gloria estos días, que coinciden con los aniversarios de la declaración del carácter socialista de la Revolución, proclamado el 16 de abril de 1961 por el Máximo Líder Cubano Fidel Castro, durante el sepelio de las víctimas a los ataques de los aeropuertos de La Habana y Santiago de Cuba, preámbulo de la invasión de las fuerzas entrenadas por la Agencia Central de Inteligencia.
Es fecha gloriosa también la del 17 de Abril de 1961, en que las, las fuerzas mercenarias atacaron Playa Girón y Playa Larga, escoltadas por nvíos yanquis; la del 18, bautismo de las nacientes unidades de tanques (Día del Tanguista), y la del 19, Día de la Victoria, cuando se desbarataron los planes del Pentágono y la CIA. Y el imperialismo sufrió su primera gran derrota en América Latina.
El vástago de Rodríguez Braza conoce de oídas y de lecturas aquellos cobardes bombeos de los aviones pintados con insignias de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Cuba, pero su padre reuerda con nitidez:
"Los féretros de las víctimas de los bombardeos recibieron el homenaje póstumo del pueblo en el rectorado de la Universidad de La Habana y una impresionante masa humana los acompañó al cementerio.
Una crónica de la época recuerda que escoltaban el cortejo los aviones de la Fuerza Aérea Cubana, esos mismos que infructuosamente habían tratado de destruir loa agresores y reseñaba que en horas de la tarde frente a una compacta multitud congregada ante la tribuna erigida en la intersección de las calles 23 y 12, en el Vedado capitalino, Fidel, en la despedida del duelo de las víctimas, desenmascaró la falsedad de la campaña orquestada por los medios de difusión del Imperio.
El más joven de estos dos militantes del Partido pide al periodista que le permita expresar su opinión sobre la concentración imponente de hoy: “Nuestras Fuerzas Armadas y los integrantes de los restantes órganos armados, incluida la aviación, les enviaron el mensaje en ese espectáculo grandioso, de que si intentan agredirnos nuevamente encontrarán a un pueblo armado, no solo ideas, sino de otros medios”.











