La hizo sentirse más patriota esa magna concentración presidida por Raúl, en la que los capitalinos, en nombre de todo el pueblo de Cuba, de sus obreros, campesinos, estudiantes, hombres y mujeres humildes de la Revolución, patentizaron su apoyo a la Patria siempre amenazada, pero siempre salvaguardada por su pueblo y sus Fuerzas Armadas.
Particular sentimiento, de ser cubana y de ser guantanamera, reafirmó en ella el desfile de los miembros de las Fuerzas Armadas, entre ellos los integrantes de la guantanamera Brigada de la Frontera Orden Antonio Maceo, de otros cuerpos de esa institución, y del Ministerio del Interior, al cual ella presta servicios hace 27 años.
La entrevistada vaticina que van a ser la de estos días jornadas pródigas en emociones, que se suman a la del desfile, y a la del recién inaugurado VI Congreso del Partido.
De esos debates -enfatiza- saldrá más fortalecido la sociedad cubana, este pueblo que el imperio intentó doblegar por la fuerza, hace 50 años en las arenas de Playa Girón, de donde, como todo el mundo sabe, salieron cambiados por compotas los mercenarios.
Contra lo que algún acólito del Imperio, las declaraciones de Francisca no son excepción en la Cuba, son la norma de quienes repudian aquella invasión mercenaria perpetrada hace cinco décadas en el centro-sur de la Isla y que el pueblo, bajo la guía certera de Fidel y Raúl, aniquiló en menos de 72 horas.











